El susto fue grande, pero la calma llegó pronto. Ousmane Dembélé pidió el cambio en el minuto 28 del derbi contra el Paris FC, encogiendo el corazón de los aficionados del PSG. La imagen de su salida del campo hizo saltar las alarmas, pero el parte médico confirmó que solo se trataba de una pequeña molestia en el gemelo derecho.
Luis Enrique, en rueda de prensa, se mostró tranquilo. “No era nada grave”, aseguró, dejando claro que la sustitución fue por precaución. El PSG ya era campeón de la Ligue 1 y no había necesidad de arriesgar a uno de sus jugadores más determinantes a menos de dos semanas de la final de Champions.
El comunicado del club despejó dudas: Dembélé permanecerá en cuidados durante los próximos días, pero su presencia en Budapest contra el Arsenal no corre peligro. La decisión de retirarlo fue estratégica, pensando en el partido más importante de la temporada y en el Mundial que se aproxima.
La temporada del francés ha estado marcada por varias lesiones, pero ninguna le ha impedido ser pieza clave en el esquema de Luis Enrique. Como hace un año, su velocidad y desequilibrio han sido fundamentales en la Liga de Campeones, donde el PSG defiende su corona europea.
París respira antes de Budapest
El PSG tiene dos semanas para preparar la final y la recuperación de Dembélé será uno de los focos. El jugador reposará y llegará, salvo sorpresa, en plenas condiciones. Su presencia es vital para abrir defensas cerradas y aportar chispa en los momentos decisivos.
La afición parisina celebra que el Balón de Oro esté disponible. Dembélé se ha convertido en un símbolo de resiliencia, capaz de superar cada contratiempo físico y regresar con fuerza. Su rol en la final contra el Arsenal será determinante para las aspiraciones del equipo.
El propio jugador transmitió tranquilidad al entorno. No hay gravedad, solo prevención. El PSG sabe que cualquier detalle puede marcar la diferencia en una final de Champions y prefirió no correr riesgos. La estrategia fue clara: proteger a su estrella.
Budapest espera un duelo histórico. El PSG llega con todas sus figuras y Dembélé, pese al susto, estará listo para escribir otro capítulo de gloria. París respira aliviado: la falsa alarma no empañará el sueño europeo. @mundiario
