Las elecciones presidenciales de Colombia se han colado en la Casa Blanca. Con un mensaje difundido en su red Truth Social, Donald Trump rompió cualquier ambigüedad y se convirtió en un actor más de la campaña electoral al expresar públicamente su apoyo a Abelardo de la Espriella, el candidato que ganó la primera vuelta y que se enfrentará en el balotaje a Iván Cepeda, respaldado por el oficialismo.
La declaración del mandatario estadounidense fue especialmente contundente. Trump no solo felicitó al candidato colombiano por su resultado electoral, sino que destacó sus afinidades ideológicas y lo presentó como un dirigente capaz de impulsar políticas alineadas con las prioridades de Washington en materia de seguridad, inmigración, comercio y lucha contra el narcotráfico.
“¡Enhorabuena al candidato presidencial colombiano, El Tigre, De la Espriella, un líder inteligente, fuerte y tenaz, por su decisiva victoria en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia”, ha escrito el presidente estadounidense, quien ensalzó al candidato ultra porque “ama” EE UU y porque, de llegar a la presidencia, “¡tendría un éxito tremendo!” con su programa en el que promete “hacer crecer la economía, crear empleo, promover el comercio, detener la inmigración ilegal, tomar medidas enérgicas contra el crimen y las drogas, y restablecer la LEY Y EL ORDEN (sic)”.
“Gracias a Dios, sin él nada sería posible. Un gran agradecimiento. Estoy muy honrado por el apoyo decidido del presidente Trump y de todo su Gobierno, con el que tengo muy buenas relaciones desde hace muchos años. Es fundamental entender que EE UU es determinante para combatir el crimen y el narcoterrorismo. También en el tema comercial, EE UU es nuestro primer socio. En la era del Tigre, llevar el comercio a un lugar nunca antes visto será determinante”, respondió el favorito de cara a la segunda vuelta en la revista Semana.
Una relación construida durante meses
El respaldo de Trump no surge de manera improvisada. Durante los últimos meses, De la Espriella ha trabajado activamente para estrechar lazos con sectores republicanos en Estados Unidos, que rindieron frutos incluso con un mensaje de la representante cubanoamericana de la Florida, María Elvira Salazar, al pedir el voto exclusivamente por el candidato del movimiento Defensores de la Patria, omitiendo por completo la candidatura de Paloma Valencia del Centro Democrático, la candidata del expresidente Álvaro Uribe y con quien las relaciones con Washington siempre han sido estrechas.
Sus viajes a Miami, los encuentros con dirigentes ultraconservadores estadounidenses y sus contactos con miembros de la Administración norteamericana formaban parte de una estrategia orientada a proyectar una imagen de cercanía con la Casa Blanca. El candidato colombiano ha defendido reiteradamente una agenda basada en la seguridad, el fortalecimiento de la cooperación bilateral y una política más agresiva frente a las organizaciones criminales.
En ese contexto, el apoyo público de Trump supone la culminación de una relación política que ambos espacios venían cultivando desde hace tiempo y que ahora se traduce en un respaldo explícito en plena carrera presidencial.
La respuesta de Petro
La reacción del presidente Gustavo Petro fue inmediata. A través de sus redes sociales, el mandatario colombiano cuestionó la intervención del jefe de la Casa Blanca en un proceso electoral soberano y advirtió sobre los riesgos que supone la injerencia extranjera en las decisiones democráticas de un país. “Cuando un país interviene en las decisiones de otro país. Muere la libertad. Invito a toda Colombia a votar en plena libertad y no volvernos ni esclavos ni colonia de nadie”, dijo el mandatario saliente.
“Luchó toda una generación joven de neogranadinos y neogranadinas al lado de (Simón) Bolívar y (Antonio) Nariño para darnos Libertad y Soberanía. Si el corazón del mundo pierde su libertad y soberanía se apaga la esperanza del mundo y de Colombia”, reivindicó el líder del Pacto Histórico, quien desconoció el preconteo de la primera vuelta que ganó De la Espriella por su aversión al software privado que gestiona el escrutinio.
El mandatario había denunciado un supuesto aumento de 800.000 cédulas en el padrón electoral y supuestas irregularidades en mesas de votación. Su propio candidato refrendó sus acusaciones en las elecciones del domingo, pero este martes matizó su postura y reconoció que no tenía pruebas para sostener sus acusaciones.
La respuesta de Petro adquiere una dimensión política relevante porque llega después de varios meses en los que ambas administraciones habían intentado normalizar una relación inicialmente marcada por la desconfianza. Los contactos diplomáticos recientes parecían haber reducido las tensiones entre Bogotá y Washington, pero el respaldo de Trump a De la Espriella vuelve a situar la relación bilateral en un terreno más complejo. @mundiario
