El mercado de fichajes está a punto de presenciar uno de los movimientos más retumbantes de los últimos tiempos en el balompié británico. El Manchester City y el Chelsea han alcanzado un principio de acuerdo definitivo para el traspaso de Enzo Fernández al Etihad Stadium, una operación de dimensiones colosales que se gestó tras intensas semanas de negociación y que terminará por concretarse en las últimas horas de la ventana de traspasos.
Las cifras que se manejan en el entorno de la Premier League, según diversos medios entre ellos Mirror y As, ubican el montante total del traspaso en una horquilla entre los 140 y los 160 millones de euros. De confirmarse esta cuantía, la operación situará al centrocampista argentino como una de las compras más caras en la historia del fútbol inglés, únicamente superada por los 150 millones desembolsados recientemente por el Liverpool para hacerse con los servicios de Alexander Isak.
El acuerdo personal entre el internacional albiceleste y la directiva mancuniana estaba completamente sellado desde hace tiempo, a la espera de que ambas entidades acercaran sus posturas económicas. El jugador tiene previsto desplazarse a Manchester de forma inminente para someterse a los pertinentes exámenes médicos y rubricar un contrato que le vinculará con la entidad Sky Blue durante las próximas cinco temporadas, con opción a una sexta.
La figura de Enzo Maresca ha resultado del todo determinante para destrabar la negociación y hacer realidad la operación. El técnico del Manchester City insistió incansablemente a la directiva para volver a cruzar su camino con el medio argentino, considerándolo la pieza angular perfecta para liderar la medular de su nuevo proyecto deportivo y dotar al equipo de un dinamismo único en la zona de creación.
El propio futbolista había dejado claras sus intenciones en los últimos días, provocando un distanciamiento evidente con la parroquia londinense. Su ausencia en las convocatorias oficiales del Chelsea ante el Luton Town en la Copa de la Liga y frente al Brighton en el campeonato doméstico confirmó que su ciclo en Stamford Bridge había llegado a su fin de mutuo acuerdo con la directiva y el cuerpo técnico.
El reto en el Etihad y las urgencias en Stamford Bridge
El flamante refuerzo Citizen llega a Mánchester con la compleja encomienda táctica de hacer olvidar la figura de Rodrigo Hernández en la medular. Con un perfil más ofensivo y polivalente que el del exjugador azulgrana, el argentino viene de completar una brillante campaña individual en la que firmó 15 goles y 7 asistencias en 54 partidos, consagrándose como uno de los centrocampistas más desequilibrantes del continente.
Por su parte, la salida de su gran referente deja al Chelsea en una situación sumamente delicada a pocas horas del cierre de mercado. La entidad londinense ha dejado claro que la venta definitiva está supeditada a encontrar un reemplazo de garantías en la medular, lo que ha puesto a trabajar a marchas forzadas a la dirección deportiva en busca de una alternativa viable antes de que venza el plazo.
El cuadro dirigido por Xabi Alonso dispone de un importante pulmón financiero para afrontar un fichaje de urgencia tras un verano de cuantiosas ventas. Las traspasos de Liam Delap al Nottingham Forest por 55 millones, Nico Jackson al Aston Villa por 70 millones y Marc Cucurella al Real Madrid por 60 millones garantizan un margen económico notable para acometer una incorporación de primer nivel.
Entre los nombres que baraja la secretaría técnica ‘blue’ figuran alternativas de primer orden internacional como Alex Scott, Adam Wharton o Manu Koné, aunque clubes como el Bournemouth o el Crystal Palace se muestran reacios a negociar. Nombres de mayor jerarquía como Martín Zubimendi o Eduardo Camavinga también han sido tanteados, mientras no se descarta una opción sorpresa en este convulso final de mercado.
El proyecto de Xabi Alonso afronta de este modo un reseteo casi total en su estructura titular a escasas horas de que baje el telón del periodo de transferencias. Stamford Bridge vivirá una jornada frenética en la que intentará cerrar a su nuevo pivote defensivo mientras despide al que fuera el gran estandarte de su centro del campo durante los últimos cursos. @mundiario
