El Celta firma su peor arranque goleador del siglo

El Celta ha comenzado la temporada con un problema que ya trasciende las sensaciones. Después de cinco jornadas de La Liga, el conjunto de Claudio Giráldez únicamente ha marcado dos goles. Nunca en sus últimas 21 temporadas en Primera División, tomando como referencia el año 2000, había producido tan poco a estas alturas del campeonato.

La secuencia explica por sí sola la dificultad. El Celta arrancó con un 0-0 en Mestalla, perdió 1-2 frente a Osasuna, cayó 0-2 ante el Athletic, empató sin goles en Anoeta y volvió a firmar tablas, esta vez 1-1, frente al Getafe. Cinco partidos, tres puntos, ninguna victoria y dos tantos a favor.

Iago Aspas abrió la cuenta contra Osasuna en Balaídos y Karl Starfelt marcó el segundo frente al Getafe. El dato deja además otro síntoma preocupante: ninguno de los delanteros centro del equipo ha conseguido todavía estrenarse en Liga. Borja Iglesias, Ferran Jutglà y Pablo Durán siguen sin marcar después de las primeras cinco jornadas.

El registro empeora incluso otros comienzos especialmente pobres. En la temporada 2020-21, uno de los arranques goleadores más discretos del Celta en las últimas décadas, el equipo ya había marcado tres tantos después de cinco partidos. El curso pasado, en un contexto también complicado, llevaba cuatro. Esta vez la cifra se ha quedado en dos.

La estadística cobra todavía más peso porque el equipo no está construido para vivir exclusivamente de defender resultados cortos. Giráldez plantea un fútbol que pretende instalar al Celta en campo contrario, acumular jugadores alrededor del balón y generar superioridades a través de la posesión. El problema es que ese dominio todavía no se está traduciendo en goles.

Ante el Getafe apareció una ligera mejoría en volumen ofensivo. El Celta terminó con 16 remates, aunque únicamente tres fueron entre los tres palos. El empate llegó además a través de Starfelt en un saque de esquina, otro detalle que evidencia hasta qué punto está costando encontrar producción constante desde los jugadores de ataque.

La situación todavía está lejos de convertirse en una crisis deportiva después de solo cinco jornadas, pero el calendario empieza a exigir respuestas. El Málaga visita Balaídos este domingo y apenas tres días después llegará el estreno europeo ante el Omonia. Después aparecerá el Racing antes de que la Europa League empiece a añadir más carga a las semanas del equipo.

Ese aumento de partidos convierte el gol en algo más que una estadística negativa del inicio. El Celta afrontará La Liga, Europa y posteriormente la Copa del Rey con una plantilla obligada a repartir minutos y esfuerzos. Si necesita demasiadas ocasiones o demasiada posesión para marcar, la acumulación de encuentros puede multiplicar el problema.

Giráldez tiene delanteros, variantes ofensivas y jugadores capaces de llegar desde segunda línea. Ahora necesita que esa cantidad empiece a transformarse en producción. Porque después de cinco jornadas el Celta ya no solo tiene poco gol: firma su peor inicio anotador en Primera en lo que va de siglo. @mundiario