La ofensiva de Donald Trump contra el narcotráfico en América Latina ha encontrado en Ecuador uno de sus principales puntos de apoyo. El secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, escenificó este miércoles en Quito el estrechamiento de la alianza con el Gobierno de Daniel Noboa con una batería de anuncios que combinan cooperación militar, inteligencia, financiación y una nueva designación terrorista.
Rubio anunció que Washington ha incluido a Los Tiguerones en su lista de organizaciones terroristas, una decisión que amplía la presión estadounidense sobre las principales bandas criminales ecuatorianas. El grupo se suma a Los Choneros, Los Lobos y Chone Killers, ya considerados organizaciones terroristas por Estados Unidos.
La decisión llega mientras las fuerzas estadounidenses mantienen operaciones contra embarcaciones que Washington vincula con redes de narcotráfico en el Pacífico oriental. En las últimas semanas, seis barcos ecuatorianos han sido destruidos, según Estados Unidos, por sus presuntos vínculos con Los Choneros y con las redes logísticas utilizadas para transportar drogas.
“No hablamos de una mafia típica”, afirmó Rubio en el Palacio de Carondelet. El jefe de la diplomacia estadounidense sostuvo que las organizaciones criminales latinoamericanas disponen en algunos casos de armas y capacidades comparables a las de fuerzas militares y defendió que deben ser “derrotadas” y desmanteladas.
Ecuador ocupa una posición privilegiada en ese esquema. Rubio aseguró que las fuerzas de élite estadounidenses y ecuatorianas están trabajando conjuntamente “a diario” y calificó la cooperación entre ambos países como inédita. Además de que el secretario de Estado pretende solicitar al Congreso estadounidense 45 millones de dólares adicionales para seguridad en Ecuador, junto con un paquete que incluye un buque de la Guardia Costera y cinco embarcaciones interceptoras.
Somos uno de los países más comprometidos con la lucha contra el crimen trasnacional. 🇪🇨💪🏼 https://t.co/Bxmsf2YIf0
— Presidencia Ecuador 🇪🇨 (@Presidencia_Ec) September 9, 2026
Los Tiguerones entran en el punto de mira de Washington
La designación de Los Tiguerones añade una nueva pieza al tablero de organizaciones criminales ecuatorianas que Estados Unidos considera terroristas. La banda adquirió notoriedad internacional en enero de 2024, cuando un grupo armado irrumpió en directo en los estudios de TC Televisión en Guayaquil, un episodio que precipitó la declaración de conflicto armado interno realizada entonces por Noboa.
Washington acusa además al grupo de participar en el tráfico de drogas y de mantener vínculos con organizaciones criminales transnacionales. La designación amplía las herramientas jurídicas y financieras disponibles para perseguir a sus miembros, además de situarlos dentro del marco de la estrategia estadounidense contra las organizaciones que considera terroristas.
El movimiento también refuerza políticamente a Noboa, que desde su llegada al poder ha convertido la lucha contra las bandas criminales en una de las prioridades de su Gobierno. Ecuador atraviesa una crisis de violencia de enorme magnitud: Reuters cifra en más de 300.000 las personas desplazadas internamente por la violencia de las organizaciones criminales, mientras el país registró 9.216 muertes violentas en 2025.
El Pacífico se convierte en otro frente de la guerra contra el narco
La dimensión más controvertida de la nueva cooperación está en el mar. Las operaciones estadounidenses contra embarcaciones sospechosas han intensificado la presencia militar de Washington en el Pacífico y han generado interrogantes sobre la identificación de los objetivos y las consecuencias para las tripulaciones.
EE UU sostiene que los barcos destruidos estaban vinculados a Los Choneros y que algunos funcionaban como plataformas de apoyo y reabastecimiento para las redes de narcotráfico. Rubio defendió las operaciones y aseguró que no existe intención de matar a pescadores.
El episodio tiene, sin embargo, una derivada especialmente sensible. Tripulantes de dos embarcaciones destruidas recientemente fueron procesados en Ecuador por presunta asociación ilícita y posteriormente quedaron en libertad condicional, mientras familiares negaron cualquier vínculo con el narcotráfico.
Rubio sostuvo que las decisiones sobre los objetivos se adoptan caso por caso y con cooperación ecuatoriana. La Administración Trump pretende así presentar la campaña no como una acción unilateral de Estados Unidos, sino como una operación coordinada con gobiernos latinoamericanos dispuestos a asumir un papel más activo.
La función primordial de cualquier Gobierno es la seguridad de su pueblo. Cuando hay amenazas de esa seguridad, hay que enfrentarlas y su Presidente lo está haciendo. 🇪🇨🤝🏻🇺🇸 https://t.co/4MWWhnZkR8
— Presidencia Ecuador 🇪🇨 (@Presidencia_Ec) September 9, 2026
El ‘Escudo de las Américas’ busca ampliar la coalición
La visita de Rubio forma parte de una gira por Colombia, Ecuador y Perú destinada a consolidar una red regional de cooperación en seguridad. El denominado Escudo de las Américas pretende articular a gobiernos de la región en torno a la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y otras amenazas transnacionales.
Ecuador es, en ese diseño, uno de los socios más estrechos de Washington. La relación se ha intensificado desde la llegada simultánea de Trump y Noboa a sus respectivos Gobiernos y se extiende más allá de la seguridad. Rubio y Noboa también abordaron cuestiones comerciales, en particular el acuerdo de comercio recíproco aprobado en marzo.
La visita tuvo además una dimensión simbólica. Noboa concedió a Rubio la Orden Nacional al Mérito en el grado de Gran Cruz, un reconocimiento que ya había recibido en marzo la entonces secretaria de Seguridad Nacional estadounidense Kristi Noem. @mundiario
