El Deportivo afronta este domingo a las 18:30 horas otro examen para medir hasta dónde alcanza su excelente comienzo de temporada. Los blanquiazules visitan al Getafe después de sumar ocho puntos de doce posibles y mantenerse invictos en su regreso a Primera División.
El inicio ha superado cualquier necesidad inmediata de adaptación. Después de empatar contra Elche y Málaga, el equipo de Antonio Hidalgo enlazó dos victorias de mucho peso: 3-1 frente al Valencia en Riazor y 2-3 ante el Villarreal en La Cerámica. Ocho goles en cuatro partidos reflejan además una capacidad ofensiva poco habitual para un recién ascendido.
Getafe presenta prácticamente el escenario opuesto. El equipo de José Bordalás suma cuatro puntos, con una victoria, un empate y dos derrotas, y únicamente ha marcado dos goles en las primeras cuatro jornadas. Su último encuentro terminó 1-1 contra el Celta después de jugar el tramo final con diez futbolistas.
Eso no convierte el Coliseum en una visita sencilla. El conjunto azulón sigue planteando partidos muy físicos, con poco espacio, numerosos duelos y una enorme importancia de las segundas jugadas y el balón parado. El Dépor llega produciendo mucho más fútbol ofensivo, pero deberá demostrar que también sabe desenvolverse en un contexto mucho más incómodo.
Hidalgo conoce perfectamente la dificultad. Esta semana destacó la trayectoria de Bordalás y lo señaló como uno de esos entrenadores en los que deben fijarse quienes han recorrido un camino desde categorías inferiores. El reconocimiento no cambia la exigencia: el Dépor tendrá que evitar que el Getafe lleve el partido al terreno donde mejor se maneja.
La buena noticia para el técnico blanquiazul está en la plantilla. El equipo ha trabajado durante la semana prácticamente al completo, con Asp Jensen siguiendo un plan específico como principal excepción. Hidalgo dispone así de margen para mantener el bloque que está funcionando y seguir integrando las numerosas incorporaciones del último tramo del mercado.
El encuentro también servirá para comprobar si el crecimiento ofensivo del Deportivo resiste ante un rival que concede pocos espacios. Los ocho goles blanquiazules contrastan con los dos anotados por el Getafe, aunque ambos han encajado cinco. La diferencia hasta ahora ha estado en la capacidad del Dépor para resolver partidos abiertos y aprovechar sus momentos.
Una victoria permitiría además prolongar una secuencia que el Deportivo no alcanza en Primera desde 2013: tres triunfos consecutivos. El dato ya convierte el partido en una oportunidad histórica, pero Hidalgo insiste en mantener el discurso alrededor de la permanencia y evitar que el buen comienzo modifique demasiado pronto las expectativas.
El Dépor llega al Coliseum con más puntos, más goles y mejores sensaciones. El Getafe, sin embargo, ofrece una prueba diferente a las anteriores. Después de demostrar que puede ganar partidos abiertos y responder ante equipos con mayor presupuesto, ahora deberá confirmar que también sabe sobrevivir cuando el fútbol se vuelve incómodo. @mundiario
