El Real Madrid saltará este sábado al césped del Santiago Bernabéu con la absoluta obligación de enmendar el tropiezo sufrido la pasada jornada ante el Betis, un desliz inoportuno que le exige sumar de a tres para no perder la estela del Barça en la pelea por el liderato.
Tal como hemos venido advirtiendo desde las páginas de MUNDIARIO, José Mourinho planea agitar el tablero con rotaciones masivas debido al asfixiante e interminable calendario que se avecina; sin embargo, en la hoja de ruta del técnico portugués no figura por ahora la opción de concederle un respiro a su máxima estrella.
Kylian Mbappé, quien al igual que el resto del plantel firmó una actuación gris y terrenal en La Cartuja, buscará ante su enfervorecida afición una urgente segunda reivindicación individual. Conviene recordar que el atacante galo fue precisamente uno de los artífices del triunfo en el estreno europeo de los blancos frente al Inter de Milán, demostrando que su colmillo depredador en las grandes noches continentales sigue intacto y dispuesto a devorar nuevos registros este sábado ante su rival en LaLiga.
Precisamente, aquella cita de altos vuelos en la máxima competición sirvió para que el parisino escribiera su nombre con letras de oro en los anales del torneo al igualar el legendario registro histórico de Raúl González, alcanzando la friolera de 71 tantos.
Eso sí, mientras el eterno capitán blanco esculpió su leyenda a fuego lento entre 1994 y 2010 erigiéndose en el redentor de un club que penaba tras 32 años de sequía europea, el actual delantero merengue ha dinamitado la estadística a velocidad de crucero desde su bautizo con el AS Mónaco en 2017.
Tiene en la mira a otro histórico
Lejos de frenar su voracidad, el horizonte competitivo del francés le sitúa ya ante un nuevo y fascinante desafío histórico dentro de las fronteras nacionales. Superada la barrera del eterno 7 blanco en Europa, el siguiente peldaño en la mitología madridista le convoca directamente con los registros de Sabino Barinaga en el campeonato doméstico, un reto mayúsculo que consolida su condición de depredador absoluto de récords.
El legendario artillero vasco, nacido en Durango y estrella indiscutible de los años cuarenta, dejó una huella imborrable en el fútbol español tras firmar 92 tantos en Primera División repartidos entre el Real Madrid (1939-1950) y la Real Sociedad (1950-1954).
Se trató, sin duda alguna, de uno de los delanteros más temibles y efectivos de su época, una condición que refrendó al alcanzar semejante registro goleador en apenas 205 partidos disputados en la élite.
Conviene matizar, eso sí, que el gran objetivo inmediato de Mbappé apunta a los guarismos cosechados por Barinaga exclusivamente como madridista, donde acumuló 93 dianas en total sumando todas las competiciones. En lo que respecta estrictamente a LaLiga, el crack galo aún avanza a velocidad de crucero para alcanzar al antiguo killer, acumulando medio centenar de tantos desde su aterrizaje en el Bernabéu en el curso 2024-25.
Porque las grandes leyendas no se limitan a coleccionar partidos, sino a devorar las páginas más gloriosas de la historia moderna, convirtiendo cada desafío en un recordatorio implacable de que su reinado en el Santiago Bernabéu no ha hecho más que empezar. @mundiario
