Alarma máxima con Sinner: no irá a Shanghái y valora el quirófano para su rodilla

El circuito masculino asiste con profunda preocupación al agravamiento del calvario físico que atraviesa su actual líder. Jannik Sinner no solo prolongará su ausencia de las pistas durante la inminente gira asiática, sino que su situación médica ha alcanzado un punto crítico. Según desveló el diario italiano Corriere dello Sport, el número uno del mundo tampoco acudirá al Masters 1.000 de Shanghái tras haberse bajado previamente de Pekín, y sobre su mesa de trabajo ya se contempla seriamente la posibilidad de pasar por el quirófano.

La dolencia que martiriza al tenista transalpino se localiza en la rodilla derecha, articulación que le mantiene en el dique seco desde hace más de dos meses. El diagnóstico médico señala un severo síndrome de la banda iliotibial, patología que se desencadena cuando dicha estructura fibrosa roza repetidamente contra el epicóndilo lateral del fémur al flexionar y extender la pierna. La inflamación crónica en los tejidos intermedios le genera un dolor agudo que le imposibilita competir al máximo nivel.

Aunque la prioridad de su equipo médico sigue centrada en agotar las vías del tratamiento conservador mediante reposo, fisioterapia y readaptación biomecánica, la nula mejoría experimentada en las últimas semanas ha empujado a valorar la intervención quirúrgica como una alternativa real. Esta medida, que se consideraba el último recurso en la hoja de ruta, cobra fuerza para evitar que la lesión derive en un problema irreversible de cara al próximo curso.

Para encontrar el último partido oficial disputado por el astro de San Cándido hay que remontarse al pasado mes de julio sobre la hierba de la Centre Court de Wimbledon. En aquella final épica, el italiano levantó un set adverso para imponerse a Alexander Zverev por 6-7, 7-6, 6-3 y 6-4, revalidando la corona que ya había conquistado en 2025 ante Carlos Alcaraz. Desde aquella tarde triunfal en Londres, Sinner se ha visto obligado a perderse sucesivamente el US Open y la reciente Laver Cup.

La renuncia obligada a los torneos de Pekín y Shanghái a principios de octubre garantiza que el parón del italiano se extenderá, como mínimo, hasta mediados de dicho mes. La incertidumbre sobre los plazos definitivos de recuperación amenaza con dinamitar su presencia en el tramo europeo bajo techo y en las ATP Finals de Turín, torneo donde defendía una cuantiosa cosecha de puntos en el cierre de la temporada.

El asalto de Zverev y la brecha en el ranking ATP

Esta prolongada inactividad coincide en el tiempo con el momento más dulce en la carrera deportiva de Alexander Zverev. El tenista de Hamburgo ha aprovechado el vacío competitivo dejado tanto por Sinner como por Carlos Alcaraz —quien reapareció en Nueva York tras superar una rotura en su muñeca que le costó más de cuatro meses de baja— para adueñarse de los principales focos del circuito internacional a sus 29 años.

El balance del tenista germano en este 2026 roza la perfección sobre los escenarios de mayor prestigio. Zverev rompió su sequía en los torneos de Grand Slam al coronarse sobre la tierra batida de Roland Garros, emulando las gestas históricas de leyendas de su país como Boris Becker o Michael Stich, y refrendó su estatus hace apenas unas semanas conquistando también el trofeo en las pistas duras de Flushing Meadows.

El matemático sistema de puntuación del ranking ATP no concede tregua a las ausencias médicas. Con Zverev sumando victorias sin descanso y liderando la clasificación anual, la permanencia de Sinner en el escalón más alto de la tabla mundial ha quedado sentenciada a un desenlace inminente. El alemán dispone del camino completamente despejado para recortar la diferencia restante y asaltar el número uno del mundo durante las próximas semanas en suelo asiático.

La batalla por el trono del tenis mundial se adentra así en un escenario inédito en el que las lesiones han desdibujado el esperado pulso directo entre las grandes raquetas de la generación actual. Mientras el pupilo de Simone Vagnozzi evalúa con especialistas médicos si someterse al bisturí para erradicar definitivamente sus problemas articulares, el gigante teutón se frota las manos ante la oportunidad de coronar su renacimiento deportivo.

Jannik Sinner encara los días más trascendentales de su carrera fuera de las pistas de tenis. Con el número uno mundial escapándose irremediablemente y la articulación derecha encendiendo todas las señales de alarma, el prodigio italiano deberá consensuar una decisión médica que marcará no solo el desenlace de su temporada 2026, sino la sostenibilidad de su imponente tenis en el futuro inmediato. @mundiario