La historia de Hayden Panettiere vuelve a los tribunales, pero esta vez el protagonista no es un proyecto televisivo ni una relación sentimental. El foco está puesto en su patrimonio y en la herencia que corresponde a su hija Kaya, de 11 años. Wladimir Klitschko, padre de la menor y exprometido de la actriz, ha presentado una petición urgente para convertirse temporalmente en el representante legal de los bienes de la niña.
La razón es tan práctica como llamativa: Klitschko sostiene que existe el riesgo de que determinados bienes de Panettiere se pierdan, resulten dañados o sean gestionados de manera indebida mientras se resuelve el proceso sucesorio. En los documentos presentados ante un tribunal de Los Ángeles, el exboxeador reclama capacidad legal para proteger los intereses de Kaya, que sería la única heredera del patrimonio de su madre.
Una herencia rodeada de interrogantes
La situación se complica porque parte de las pertenencias de la intérprete se encuentran relacionadas con la investigación abierta tras su fallecimiento. Según la documentación judicial, las autoridades federales han accedido a la vivienda de la actriz y han retirado objetos durante las pesquisas. Klitschko pretende que exista una persona con autoridad suficiente para representar a la heredera y reclamar posteriormente aquellos bienes que correspondan al patrimonio.
Pero hay otro detalle que convierte el caso en una historia especialmente llamativa para el mundo del espectáculo. La petición menciona joyas, ropa y accesorios de diseñador utilizados por Panettiere en sus apariciones públicas, además de otras pertenencias que habrían sido trasladadas como medida de precaución. El escrito también recoge la preocupación por posibles accesos no autorizados a la vivienda y por la desaparición o manipulación de determinados objetos y comunicaciones.
La propia actriz habría tomado medidas de seguridad antes de morir. Según la petición, había contratado un servicio para proteger su casa y sus pertenencias después de detectar problemas relacionados con el acceso a su propiedad. Tras su fallecimiento, se cambiaron las cerraduras y algunos objetos fueron trasladados a otros lugares para evitar posibles pérdidas.
Del amor al cuidado de un legado
La historia entre Panettiere y Klitschko comenzó a finales de la década de 2000 y tuvo varios capítulos hasta su separación. La pareja llegó a comprometerse y en 2014 nació Kaya. Tras la ruptura, ambos mantuvieron su vínculo como padres, aunque la custodia de la niña quedó en manos del exboxeador.
Tras la muerte de la actriz, Klitschko recordó públicamente la importancia que tuvo Panettiere en su vida y aseguró que hablaría de ella con respeto ante su hija. Ahora su papel adquiere una dimensión diferente: proteger aquello que la intérprete dejó atrás para que llegue a su hija.
Panettiere falleció el 16 de agosto a los 36 años. Las autoridades determinaron posteriormente que la muerte se produjo de manera accidental por los efectos tóxicos de varias sustancias, entre ellas fentanilo, 4-ANPP, alprazolam, metocarbamol y quetiapina. La investigación y las actuaciones relacionadas con sus pertenencias han añadido complejidad al proceso que ahora afronta su patrimonio.
De este modo, el último capítulo de la historia de la protagonista de Héroes se escribe lejos de las cámaras: una herencia, una hija menor de edad y un antiguo amor convertido ahora en su principal defensor legal. Y entre los bienes que se intenta proteger aparecen precisamente algunos de los elementos más asociados a la imagen pública de la actriz: sus joyas, su ropa de diseño y las pertenencias que formaron parte de su vida en Hollywood. @mundiario
