Las malas noticias para el Real Madrid se acumulan tras la lesión de Mbappé

Los servicios médicos del Real Madrid han tomado una decisión drástica para atajar de raíz los problemas físicos de uno de sus canteranos más prometedores. El club blanco confirmó este miércoles a través de un parte oficial que el defensa central Raúl Asencio pasará por el quirófano este jueves para ser intervenido de una fractura por estrés en la tibia de la pierna derecha. La dolencia venía lastrando al futbolista insular desde el arranque de la pretemporada veraniega, impidiéndole ejercitarse con normalidad junto al resto del grupo.

El zaguero grancanario, de 23 años, afrontaba el presente curso como una oportunidad de oro para asentarse de manera definitiva en la dinámica del primer equipo tras sus apariciones en el ejercicio precedente. Sin embargo, la fisura ósea no remitió con los tratamientos conservadores aplicados durante las últimas semanas, lo que obligó al cuerpo médico a consensuar el paso por la mesa de operaciones con el objetivo de consolidar la zona afectada y evitar una rotura de consecuencias mayores.

La intervención quirúrgica llega en un contexto en el que el zaguero todavía no ha podido estrenarse oficialmente bajo la dirección técnica de José Mourinho en lo que va de campaña. Aunque el entrenador portugués le incluyó en varias convocatorias ligueras —figurando como recambio en el banquillo durante el reciente derbi madrileño frente al Atlético—, el dolor persistente en los impactos sobre el césped desaconsejaba otorgarle minutos de alta competición.

El periodo de inactividad que afrontará el defensa canario se estima en varios meses de baja entre el posoperatorio, la inmovilización inicial y el posterior trabajo de readaptación física sobre el verde. Este contratiempo frena en seco la progresión de un central caracterizado por su contundencia en los duelos individuales y su buena salida de balón, obligándole a postergar su pugna por convencer al técnico luso en los entrenamientos diarios de Valdebebas.

El revés de Asencio añade una nueva complicación a la confección de la retaguardia merengue, cuya enfermería no da tregua al cuerpo técnico en este exigente tramo del calendario. La línea defensiva blanca ha sufrido contratiempos significativos en las últimas semanas, obligando al preparador de Setúbal a reajustar piezas sobre la marcha para mantener la solidez defensiva en el campeonato liguero y en la Champions League.

Alivio con Mbappé y urgencias en el eje de la zaga

La baja del canterano coincide en el tiempo con la confirmación de la lesión de Ibrahima Konaté, quien permanecerá alrededor de tres semanas en el dique seco tras caer lesionado durante la concentración con la selección francesa. Con dos efectivos menos en el eje central, la responsabilidad en la zaga recae sobre hombres como Antonio Rüdiger y el joven Dean Huijsen, consolidado como el gran baluarte de contención de la plantilla tras su soberbia actuación ante Croacia.

En el apartado ofensivo, según informa el diario Marca, la entidad de Chamartín respira con mayor tranquilidad tras comprobar que el susto físico protagonizado por Kylian Mbappé en el compromiso entre Francia y Turquía quedó en un cuadro leve. El astro galo estará plenamente disponible para reincorporarse a las órdenes de Mourinho una vez concluya el parón internacional, garantizando la presencia del referente atacante para los compromisos de máxima exigencia que asoman en el horizonte.

La prioridad inmediata para Asencio será completar con éxito la intervención quirúrgica programada para las próximas horas y dar comienzo a una pauta de rehabilitación milimétrica. En el cuerpo técnico valoran la madurez con la que el zaguero ha asumido el trance, respaldándole de forma unánime para que no precipite los plazos de regreso antes de alcanzar la completa soldadura ósea.

La cantera de Valdebebas vuelve a colocarse en el punto de mira para cubrir las urgencias coyunturales del primer plantel. Mourinho y su equipo de trabajo seguirán de cerca el rendimiento del filial blanco para reclutar alternativas de refresco en los entrenamientos, asegurando la rotación en una línea que no permite fisuras ante la densidad de partidos que se avecina hasta el parón invernal.

El Real Madrid encara el reto de blindar su retaguardia mientras acompaña a su joven defensor en el momento más amargo del curso. Con la mirada puesta en el quirófano y la consigna de volver más fuerte, Raúl Asencio inicia la cuenta atrás de su recuperación, decidido a dejar atrás el calvario de la tibia para demostrar que tiene sitio en la zaga blanca de José Mourinho. @mundiario