Djokovic agranda su leyenda en Pekín: 32-0 histórico, adiós al récord de Nadal y golpe a Zverev

La idílica relación de Novak Djokovic con las pistas rápidas de la capital china sumó este domingo uno de los capítulos más gloriosos y trascendentes de toda su carrera deportiva. Con un ejercicio de resiliencia infinita y una fe inquebrantable en sus posibilidades, el tenista serbio selló su pase a las semifinales del ATP 500 de Pekín tras remontar un set en contra y doblegar a Alexander Zverev por 4-6, 6-4 y 6-4, en una agotadora batalla que se prolongó durante dos horas y 34 minutos de máxima exigencia física y mental.

El triunfo sobre el asfalto del China Open le permite al genio de Belgrado quebrar un registro legendario de la Era Open que parecía destinado a permanecer intocable en los libros de historia. Con un inmaculado balance de 32 victorias y ninguna derrota sobre el trazado pekinés, Djokovic superó la plusmarca histórica de 31 triunfos consecutivos establecida por Rafael Nadal en la tierra batida de Roland Garros entre 2005 y 2009. Una derecha mordida de Sascha en el tramo final certificó la vigencia del balcánico, que celebró el hito señalándose la cabeza frente al delirio del público local.

La victoria cobra una dimensión aún mayor al considerar el momento de forma con el que comparecía su adversario en el cuadro. Zverev llegaba a la cita respaldado por una temporada deslumbrante en la que se adjudicó las coronas de Roland Garros y el US Open, además de mantener intactas sus opciones matemáticas de asaltar la cima del ranking mundial. Sin embargo, en los momentos de máxima tensión competitiva, la jerarquía de Nole volvió a inclinar la balanza a su favor para alcanzar las semifinales en Pekín por séptima ocasión en su trayectoria.

A sus 39 años y con diez primaveras más en el carné de identidad que el pupilo alemán, el astro serbio parece experimentar una auténtica metamorfosis física cada vez que aterriza en el gigante asiático. A excepción de su brillante acceso a la final en el Abierto de Australia en el mes de enero, el balcánico arrastraba continuas molestias físicas que le impidieron rendir con regularidad a lo largo del año. En Pekín, no obstante, disipó cualquier signo de debilidad para ofrecer su versión más implacable desde el fondo de la pista.

El desarrollo del encuentro demandó una paciencia infinita por parte del campeón de 24 Grand Slams para no perder el pulso tras ceder el primer asalto. En el tramo decisivo de la segunda manga, Djokovic generó dos puntos de rotura vitales con 5-4 a su favor para devolver las tablas al luminoso; aunque el poderoso servicio del teutón neutralizó la primera amenaza, Nole mantuvo la compostura táctica para cerrar el parcial con su saque y forzar un dramático tercer asalto en el choque estelar de la jornada.

Temple en el tercer set y la carrera final hacia Turín

En el cara o cruz del parcial definitivo, la veteranía de la leyenda serbia marcó las diferencias en los intercambios largos desde la línea de fondo. Sosteniendo el ritmo con revases milimétricos y achicando la pista ante las acometidas de Sascha, Djokovic quebró la resistencia de su oponente y certificó el pase en su segunda pelota de partido. Este nuevo éxito eleva a 202 sus presencias en las semifinales de torneos oficiales del circuito ATP, recortando terreno en la clasificación histórica que comanda Jimmy Connors con 239 apariciones, escoltado por las 211 de Roger Federer.

El horizonte inmediato no concede tregua al jugador balcánico, que disputará este lunes un duelo de alto voltaje táctico frente a Daniil Medvedev por un billete en la gran final. El tenista moscovita aterriza en el choque tras encadenar siete victorias consecutivas en territorio chino, consolidando un momento de enorme solidez que pondrá a prueba la capacidad de recuperación física del veterano número uno histórico tras el desgaste frente al tenista germano.

Más allá de la repercusión estadística de la gesta, la victoria impulsa de forma decisiva las aspiraciones de Djokovic de cara al cierre del calendario oficial de 2026. Situado provisionalmente en la décima posición de la Carrera hacia Turín, Nole se coloca a tan solo 680 puntos de distancia del propio Medvedev, convirtiendo la semifinal de este lunes en un cruce directo con doble valor para amarrar un billete a las prestigiosas ATP Finals.

El acceso a la penúltima ronda en la capital china sitúa además al balcánico a una sola victoria de certificar su regreso formal al selecto top-10 del ranking mundial, desbancando de ese escalafón al joven francés Arthur Fils. Con el billete a semifinales en el bolsillo, Djokovic confirma que su apetito competitivo permanece insaciable y que su nombre continúa siendo sinónimo de autoridad indiscutible cada vez que salta al cemento asiático.

Pekín despide la jornada rindiéndose una vez más ante la grandeza de un tenista irrepetible. Con su marca perfecta de 32-0 como estandarte y el orgullo de haber arrebatado una plusmarca icónica a su eterno rival balear, Novak Djokovic se prepara para encarar el penúltimo asalto del torneo con la convicción de quien sabe que los récords más imposibles siempre han estado a su alcance. @mundiario