La resaca del contundente triunfo obtenido en La Cartuja frente al Real Betis ha derivado en un auténtico dolor de cabeza para los planes de Hansi Flick. A menos de 48 horas de emprender el trascendental viaje a la capital francesa para medirse al Paris Saint-Germain en la Champions League, la enfermería blaugrana ha emitido un parte médico demoledor que deja al equipo huérfano de sus dos especialistas en el lateral diestro. Las resonancias magnéticas practicadas en la Ciudad Deportiva Joan Gamper confirmaron los peores pronósticos, desvaneciendo las sensaciones optimistas iniciales que apuntaban a simples contusiones fortuitas de partido.
El futbolista de Martorell ha resultado ser el peor parado tras el choque en tierras andaluzas. Pese a haber saltado al césped tras el descanso y anotar uno de los goles de la victoria, las exploraciones revelaron que Eric García padece una rotura neta en el recto anterior de la pierna derecha. Este diagnóstico apartará al zaguero catalán de los terrenos de juego durante un periodo estimado de entre tres y cuatro semanas, dejándole completamente fuera de combate para el maratón decisivo del otoño.
El calendario de bajas de Eric supone un contratiempo mayúsculo para el cuerpo técnico germano, ya que no solo se perderá el cruce continental en el Parque de los Príncipes, sino que causará baja forzosa en El Clásico del próximo domingo frente al Real Madrid. Asimismo, el canterano no estará disponible para los compromisos ligueros ante el Deportivo Alavés ni para el exigente duelo europeo contra el Aston Villa, fijándose su hipotético retorno para el duelo liguero del 8 de noviembre frente al Atlético de Madrid.
En el caso de Jules Koundé, el informe médico ofreció un horizonte ligeramente más esperanzador dentro de la gravedad. El internacional francés presenta un esguince de grado uno en el tobillo izquierdo que descarta de forma categórica su concurso ante el PSG este martes. No obstante, al tratarse de un percance cuya pauta estándar de recuperación ronda los siete días, los servicios médicos del club no han querido descartar de manera definitiva su presencia en el choque estelar del domingo en el Camp Nou.
«El jugador del primer equipo Eric Garcia sufre una lesión muscular en el recto anterior del muslo derecho. El tiempo de recuperación será de entre 3 y 4 semanas», rezaba el comunicado oficial remitido por la entidad, complementando en una segunda nota que «el jugador del primer equipo Jules Kounde sufre un esguince en el tobillo izquierdo y será baja para el partido contra el PSG. La evolución de la lesión marcará su disponibilidad para el Clásico del domingo contra el Real Madrid».
El alivio de Gerard Martín y la reconstrucción ante el PSG
La única nota de sosiego en este accidentado domingo médico la protagonizó Gerard Martín. El defensor, que había hecho saltar todas las alarmas en el feudo verdiblanco al verse obligado a pedir la sustitución en el intermedio tras una aparatosa torcedura, solo padece un fuerte hematoma superficial en el tendón de Aquiles. Los galenos han descartado cualquier afectación ligamentosa o muscular, autorizando su concurso inmediato para integrar la expedición a territorio francés.
La disponibilidad de Gerard Martín permite a Hansi Flick respirar con cierto alivio para sostener el eje de la zaga, donde volverá a formar sociedad con el inamovible Pau Cubarsí. Con los centrales titulares definidos, el rompecabezas táctico del preparador germano se concentra en apuntalar los costados defensivos frente a la temible velocidad de las bandas del campeón galo.
Sin Eric ni Koundé operativos para viajar a París, el carril diestro apunta directamente a la veteranía de Joao Cancelo, quien descansó en La Cartuja y llegará con las pilas cargadas para medirse a su exequipo. Por su parte, el prometedor canterano Xavi Espart cuenta con serias opciones de repetir en el costado zurdo de la retaguardia tras su convincente rendimiento en tierras hispalenses, salvo que Flick opte por forzar la reaparición prematura de Alejandro Balde en esa demarcación.
El reto de contener el caudal ofensivo del PSG sin los dos hombres predilectos para vigilar la retaguardia pondrá a prueba la versatilidad de un Barcelona que llegaba pletórico con nueve triunfos en nueve jornadas de Liga. La capacidad del vestuario para adaptarse a las contingencias de la enfermería dictará la suerte de los culés en uno de los estadios más hostiles del continente europeo.
El conjunto azulgrana aterriza en París con una prueba de fuego inmediata antes de pensar en la visita del eterno rival en el torneo de la regularidad. Hansi Flick está obligado a reinventar su retaguardia a contrarreloj para resistir el examen europeo, confiando en que la química del grupo compense la ausencia de sus guardianes y que Koundé pueda llegar a tiempo para vestirse de corto en El Clásico. @mundiario
