El escándalo que salpica a la familia de Meghan Markle: qué ha encontrado la Policía en Filipinas

El caso familiar que vuelve a situar a Meghan Markle en el centro de la actualidad ha adquirido una dimensión mucho más grave. La Policía de Filipinas ha confirmado el hallazgo de material de abuso y explotación sexual infantil en varios dispositivos electrónicos relacionados con el antiguo domicilio de Thomas Markle, padre de la duquesa de Sussex. Un resultado preliminar que cambia el escenario de una investigación que comenzó después de que el hijo del estadounidense alertara a las autoridades.

Los archivos fueron localizados durante el análisis forense de los aparatos entregados por Thomas Markle Jr. a finales de octubre. Según ha explicado la Policía Nacional de Filipinas, los investigadores han identificado contenidos ilícitos en algunos de ellos y todavía deben examinar el material con más detalle. Las autoridades insisten en que el procedimiento continúa abierto y que, por ahora, no han ofrecido conclusiones definitivas sobre quién tenía el control de esos dispositivos.

Nueve móviles, discos duros y tarjetas de memoria bajo investigación

La investigación no se limita a un único teléfono. Entre los objetos que están siendo examinados figuran al menos nueve móviles, tres tarjetas SD, cinco discos duros y una cámara. El análisis fue autorizado por un juez de la ciudad de Cebú, donde se encontraba la vivienda en la que Thomas Markle residió hasta el pasado mayo.

El general Wilson Asueta, responsable policial de la investigación, confirmó que los primeros resultados habían permitido identificar archivos con material de abuso y explotación sexual infantil. También señaló que los contenidos serán sometidos a nuevas comprobaciones.

Uno de los aspectos que todavía deben aclararse es la relación directa de Markle con los dispositivos y los archivos encontrados. La Policía no ha confirmado que el padre de Meghan aparezca en las grabaciones ni que los aparatos estén registrados a su nombre. Si las pesquisas reúnen pruebas suficientes, las autoridades filipinas podrían presentar cargos por delitos relacionados con el abuso y la explotación sexual infantil en internet.

El FBI y organismos estadounidenses colaboran con las autoridades del país asiático, por lo que el caso ha adquirido una dimensión internacional.

El hijo de Thomas Markle fue quien dio la voz de alarma

El origen de la investigación está en el testimonio de Thomas Markle Jr., hermanastro de Meghan. Según explicó al diario británico The Sun, encontró varias cajas con material ilícito entre las pertenencias que su padre había dejado en la vivienda de Cebú. A finales de octubre entregó los dispositivos a la Policía para que fueran examinados.

Su relato incluía referencias a un elevado número de imágenes y vídeos. Sin embargo, esas afirmaciones forman parte de su testimonio y no deben confundirse con los resultados oficiales del análisis policial. Las autoridades han confirmado el hallazgo de archivos ilegales, pero siguen investigando su procedencia, la titularidad de los dispositivos y las posibles responsabilidades.

Thomas Markle, de 82 años, ha negado las acusaciones y ha rechazado las afirmaciones de su hijo. Por el momento, no se ha anunciado una imputación formal contra él.

Meghan Markle explica por qué rompió con su padre

La duquesa de Sussex también ha reaccionado públicamente a la evolución del caso. En una comunicación remitida a medios británicos, aseguró sentirse profundamente consternada por las informaciones y expresó su preocupación por los menores que pudieran haber sufrido daños.

Meghan explicó, además, que ya había recibido información sobre acusaciones preocupantes contra su padre años atrás. Según su versión, en 2018 tuvo conocimiento de una carta relacionada con esas denuncias y esa fue una de las razones por las que decidió cortar la relación y evitar que Thomas Markle tuviera contacto con sus hijos.

La declaración aporta una nueva perspectiva sobre una ruptura familiar que durante años ha alimentado titulares y especulaciones. La duquesa sostiene que su distanciamiento no fue una decisión caprichosa, sino una medida tomada para proteger a sus hijos.

Mientras tanto, la investigación sigue su curso en Filipinas y cuenta con cooperación internacional. El hallazgo de material ilícito está confirmado por las autoridades, pero aún quedan preguntas esenciales por responder: quién utilizaba los dispositivos, quién obtuvo esos archivos y si existen pruebas suficientes para presentar cargos. @mundiario