El drama continúa: Alonso sufre con la velocidad del AMR 26 en Sao Paulo

El arranque del Gran Premio de Sao Paulo de Fórmula 1 2026 ha vuelto a poner de manifiesto las costuras del proyecto de Aston Martin con la unidad de potencia japonesa. Tras el varapalo sufrido en el Autódromo Hermanos Rodríguez de México, donde la fiabilidad del propulsor arruinó las opciones de Fernando Alonso, el circuito de Interlagos presentaba un nuevo examen de altura geográfica y exigencia mecánica para el monoplaza verde.

La primera toma de contacto en los entrenamientos libres del viernes dejó sensaciones agridulces en el garaje de la escudería británica. En la sesión inicial, el piloto asturiano logró encaramarse a la decimotercera plaza a algo más de un segundo del mejor registro de la tabla, marcando un territorio prudente que invitaba a realizar probaturas de cara a la simulación de clasificación en la segunda tanda.

Sin embargo, la realidad de los FP2 ajustó las expectativas a un escenario más realista y complicado para el AMR26. Alonso concluyó la sesión en decimoquinta posición, ya a 1,7 segundos de la cabeza, evidenciando que el rendimiento puro en el trazado brasileño se aleja de los destellos de competitividad mostrados en citas anteriores del calendario mundialista.

La lectura positiva de la jornada inaugural residió en el comportamiento del propulsor nipón. Los ingenieros introdujeron modificaciones significativas tanto en el software como en el hardware para solventar los persistentes problemas de refrigeración y fiabilidad, logrando completar el programa de trabajo previsto sin sobresaltos mecánicos de gravedad en el box del bicampeón del mundo.

Pese a este alivio en el apartado de la durabilidad, el talón de Aquiles del coche volvió a quedar expuesto en las zonas de aceleración y velocidad punta. La larga subida que conecta la salida de la curva doce con la recta principal evidenció las carencias de tracción y potencia del monoplaza frente a sus rivales directos de la zona media de la parrilla.

La vulnerabilidad en recta y la preocupación interna

Las declaraciones de los responsables del equipo tras las pruebas libres reflejaron la inquietud existente ante el comportamiento del monoplaza en los sectores de máxima velocidad. Desde el muro se admitió sin ambages que el coche sufre una notable inferioridad en los tramos rectilíneos, obligando al piloto a adoptar tácticas defensivas severas durante las tandas largas de simulación de carrera.

Mike Krack, máximo responsable del equipo, reconoció que las sensaciones iniciales no alcanzaban el optimismo previo al fin de semana, incidiendo en que la vulnerabilidad mostrada frente a otros monoplazas en plena aceleración exige soluciones urgentes por parte de la ingeniería. La necesidad de protegerse al máximo en las rectas condiciona drásticamente el rendimiento en el resto del trazado.

Por su parte, Fernando Alonso mantuvo un discurso pragmático y analítico ante los medios, valorando positivamente el hecho de haber completado el kilometraje necesario para recopilar datos sin sufrir roturas. El asturiano subrayó que el ritmo del coche se sitúa exactamente en los parámetros esperados para este circuito, descartando milagros a corto plazo pero manteniendo la concentración intacta.

De cara a la sesión de clasificación y la posterior carrera dominical, el objetivo realista del equipo pasa por exprimir al máximo las opciones tácticas para amarrar un puesto dentro de los quince primeros. La gestión de los neumáticos y la capacidad de resistencia en los duelos cuerpo a cuerpo serán determinantes para sumar un resultado valioso en territorio brasileño.

La escudería encara el resto del fin de semana con el convencimiento de que el margen de evolución del AMR26 es estrecho en este tipo de pistas, pero con la firme voluntad de arañar cualquier décima que permita mitigar el déficit crónico de potencia en las rectas de Interlagos. @mundiario