Sin embargo, la retirada se tendrá que formalizar teniendo en cuenta ciertas garantías de seguridad y derechos humanos, según las fuentes anónimas consultadas de la agencia.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, y el secretario de Defensa, Lloyd Austin, esperan informar de esta decisión a sus socios en el marco de una cumbre de la OTAN que tendrá lugar este miércoles.
La decisión de Biden, en caso de ser confirmada, no cumpliría con la fecha límite del 1 de mayo para la retirada acordada con los insurgentes talibanes por el Gobierno de su predecesor, Donald Trump. En un comunicado el mes pasado, los talibanes amenazaron con reanudar las hostilidades contra las tropas extranjeras en Afganistán si no cumplían con la fecha límite del 1 de mayo.
Retrasar la fecha límite hasta el simbólico 11 de septiembre de 2021 responde al hecho de que cada vez parece más improbable efectuar la retirada para el 1 de mayo cumpliendo con las garantías de seguridad necesarias. EE.UU. sostiene que los talibanes no han cumplido con su parte del trato de reducir la violencia y cortar todos su lazos con Al Qaida.
Fueron esos lazos los que desencadenaron la intervención militar de Estados Unidos en 2001 después de los ataques de Al Qaida el 11 de septiembre en Nueva York y Washington porque los talibanes habían acogido a líderes de Al Qaida.

