En pleno auge del neoliberalismo, durante la década de los ochenta, a Ronald Reagan le gustaba repetir que las palabras más aterrorizadoras para los estadounidenses eran: «Soy del gobierno y estoy aquí para ayudar». Su revolución conservadora se basaba en limitar ese ‘Big Government’ engordado desde los años treinta por los demócratas y a su juicio peligrosamente irrespetuoso con la iniciativa privada, la responsabilidad individual y el dinero de los contribuyentes.
Cuatro décadas después –en las que se han sucedido varias crisis económicas cada vez más devastadoras; el impacto negativo de la globalización y la automatización entre personas que solo pueden ofrecer su trabajo físico; y además una terrible pandemia camino de cobrarse 600.000 víctimas mortales en Estados Unidos– aquello de… Ver Más

