Poco después, una ambulancia trasladó a una persona «gravemente herida» sobre la que la policía no ha ofrecido detalles. Los cuatro fallecidos estaban en diferentes habitaciones situadas todas ellas en el último piso y que la brigada científica ha estudiado durante toda la noche. Fue establecida una estación forense en el ala norte del edificio mientras se tomaba declaración a los trabajadores de la clínica y a los pacientes capacitados para prestar testimonio. De madrugada salió detenida del edificio una mujer de 51 años de edad y considerada sospechosa de «homicidio intencional». Además de los agentes de la Fiscalía, fueron llegando un capellán y familiares advertidos. Ya de día comenzaron a llegar los coches funerarios en los que han sido retirados los cuerpos y el Servicio de Psicología Estatal de Brandemburgo, que según ha trascendido está prestando atención in situ a varios empleados de la clínica e irán recibiendo a lo largo de la jornada al total de entre 70 y 80 trabajadores, que se irán incorporando en diversos turnos.
El crimen más grave en décadas en Potsdam
Saldern-Haus es parte de Oberlin-Lebenswelten, una organización diaconal para el cuidado de discapacitados. Más de 400 educadores, enfermeros y médicos, terapeutas ocupacionales, educadores especiales y otros empleados trabajan allí. Además de esta clínica, el complejo hospitalario al que pertenece incluye guarderías y escuelas, lugares de trabajo y áreas de vivienda para personas con discapacidad y centros de asesoramiento. La asociación Oberlinhaus se describe a sí misma en su sitio web como un «centro de competencia diaconal para la participación, la salud, la educación y el trabajo en la región de Berlín-Brandenburgo». Según su página web. Esta clínica ofrece a adultos con discapacidad física y múltiple un hogar permanente.
Una comisión de homicidios del Departamento de Policía de West encabezada por el fiscal de Potsdam se ha hecho cargo del caso y ha impuesto un apagón informativo hasta que todos los familiares de los muertos sean notificados y el resto de familiares de residentes correctamente informados, antes de que se haga pública más información sobre las víctimas y las circunstancias del crimen, que ha despertado gran expectación por tratarse del homicidio más grave ocurrido en Potsdam durante décadas. La calle Rudolf-Breitscheid-Straße, en la que se encuentra la clínica, ha sido acordonada.

