Con la decapitación del periodista James Foley por parte de los terroristas del Estado Islámico en verano de 2014, Estados Unidos no solo se adentró de lleno en la guerra contra el terror tanto en Siria como en Irak, sino que el propio presidente Barack Obama prometió no negociar nunca con terroristas ni para liberar a sus compatriotas. Casi siete años después, el debate sobre si pagar o no rescates ha vuelto con fuerza, pero esta vez no para traer de vuelta a personas inocentes sino para liberar sistemas informáticos de organismos estratégicos colapsados por ataques de ‘ransomware’ (secuestros virtuales).
El pasado fin de semana, un grupo de piratas informáticos de habla rusa, Dark Side, bloqueó la principal red de oleoductos… Ver Más

