El primer ministro británico, Boris Johnson, tenía la esperanza de que la reunión de emergencia que convocó como presidente del G-7 ayer fuera el escenario ideal para convencer al presidente Biden de que accediera a aplazar la evacuación de Afganistán más allá de la fecha límite del 31 de agosto. Sin embargo, sus intentos fueron infructuosos. Biden decidió, tras consultarlo con el equipo de seguridad nacional, ceñirse a la fecha límite del 31 de agosto para retirar las tropas del país asiático. La decisión se produjo después de que los talibanes advirtieran que la fecha marcada era una línea roja y declarar que están en desacuerdo con la salida de ciudadanos afganos del país.
Boris Johnson pidió personalmente a su… Ver Más


