Durante su discurso, Bellido, de 42 años, habló en quechua (uno de los tres idiomas oficiales) y generó reclamos en el pleno porque al no haber un traductor simultáneo del mismo, no fue entendido a la primera. En otro momento, el primer ministro, nacido en Cusco, sacó una bolsa del saco de hojas de coca y comenzó a masticarlas con cal, tal y como hacen en los Andes para recobrar energías.
En el bloque de 50 congresistas que votaron en contra de la investidura de Bellido se encuentran los partidos Fuerza Popular, Renovación Popular, Avanza País, cuatro legisladores del bloque Somos Perú-Partido Morado, dos legisladores de Alianza por el Progreso y dos legisladores de Podemos Perú.
Varias investigaciones
Bellido está investigado en la Fiscalía de Perú por apología del terrorismo y por el equipo judicial que siguió a políticos de derecha e izquierda del que forma parte el fiscal Richard Rojas; quien investiga al líder del partido ‘Perú Libre’, Vladimir Cerrón y al propio Bellido por aparecer en más de una grabación donde busca recolectar 180.000 euros de fianza a favor de Cerrón, por el proceso judicial en el que se le condenó por corrupción cuando fue gobernador de Junín entre 2011 y 2014. Bellido es, además de congresista, muy allegado al líder de ‘Perú Libre’, Vladimir Cerrón, declarado marxista leninista, quien terminó imponiéndose ante el sector de moderados que buscaban un ‘premier’ de consenso.

