En China todo es a lo grande, y mucho más desde que su apertura al capitalismo disparara su crecimiento económico de forma exponencial. Así se ve en las descomunales torres de viviendas que, prácticamente iguales, han crecido como setas tras un día de lluvia por todo el país. Incluso en las ciudades más pequeñas y los pueblos menos desarrollados, no faltan las ya habituales moles de pisos entre una jungla de grúas y una nube permanente de polvo. Junto a las exportaciones de la ‘fábrica global’, las inversiones extranjeras y el gasto público en infraestructuras, el sector inmobiliario es uno de los motores de la modernización y urbanización de China.
Representando un 25 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), el… Ver Más

