El máximo dirigente ruso, Vladímir Putin, anunció hace unos días, durante un encuentro con su ministro de Defensa, Serguéi Shoigú, la puesta en estado de máxima alerta de las fuerzas nucleares del país. «Ordeno a los ministros de Defensa y al jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas (Shoigú y Valeri Guerásimov) que pongan las fuerzas de disuasión del Ejército ruso en régimen especial de servicio de combate», le dijo Putin al titular de Defensa y a Guerásimov.
Rusia cuenta actualmente con 5.977 ojivas nucleares, según un reciente informe del Bulletin of Atomic Scientists; 1.500 estarían pendientes de ser desmanteladas y 4.477 disponibles para su uso. Hay un total de 1.588 ojivas estratégicas (utilizadas en objetivos estratégicos y no en el campo de batalla), de las que 812 estarían asignadas a misiles balísticos terrestres (MBI), 576 a misiles balísticos lanzados desde submarinos (MBLS) y 200 a bases de bombarderos pesados.
