Hacia la batalla definitiva por el Donbass

La dinámica de las tropas rusas se acelera. Éstas van acercándose, gradualmente, tanto por el norte como por el sur, al trapecio Sloviansk-Kramatorsk-Kostiantynivka-Artemivsk (o Bajmut), en el oblast de Donetsk y donde, posiblemente, se va a dar la batalla definitiva por el Donbass.

Es un escenario que pone de los nervios a Zelenski quien, diariamente, de despacha contra la lentitud de sus proveedores de armas y la insuficiente capacidad destructiva de éstas. Es un rosario de quejas que crece paralelamente a los avances de las tropas rusas en el Donbass. Sobresale la reciente «confidencia» del líder ucraniano fijando entre «50 y 100» las bajas diarias propias. Inédito ejercicio de «transparencia» que implica reconocer una mengua diaria de la capacidad combativa propia, equivalente a la de una compañía de infantería.

No se sabe si en esas poco ortodoxas cuentas se incluyen las bajas y pérdidas que, esporádicamente, sufren las fuerzas ucranianas fuera del Donbass, como consecuencia de los bombardeos rusos contra objetivos de oportunidad como, por mero ejemplo, el del 13 de marzo, contra un campo de entrenamiento militar en Yavoriv, a solo una veintena de kilómetros de la frontera polaca. Sorpresivo ataque que levantó una enorme polvareda en los medios occidentales y del que, rápidamente, se ocultaron todas sus consecuencias al tratarse de instalaciones, donde instructores extranjeros adiestraban a unidades ucranianas en el empleo de armamentos recibidos del exterior.

Pedro Pitarch, 27 de mayo de 2022