Bolsonaro sigue recluido desde su derrota

Casi tres semanas después de su derrota electoral, el presidente brasileño Jair Bolsonaro sigue recluido entre la residencia oficial, el Palacio de Alvorada, y la sede del ejecutivo, el Palacio del Planalto. El mandatario no ha sido visto públicamente y sigue sin dar entrevistas, sin escribir en sus redes sociales ni aparecer en las tradicionales «lives» en las que se comunica regularmente con su militancia. Bolsonaro también optó por ausentarse de la COP27, la Conferencia de la ONU sobre el cambio climático que se celebra en Egipto, y tampoco asistió a la reunión del G-20, en Indonesia. El brasileño no justificó su ausencia en los dos eventos, tradicionales en la agenda de la política externa brasileña. La delegación brasileña en el G-20 fue encabezada por el canciller, Carlos França. Una de las últimas apariciones públicas de Bolsonaro fue en un corto mensaje, dos días después de las elecciones , en que reconoció la derrota , sin saludar a su adversario, el presidente electo Luiz Inácio Lula da Silva . La última fue en una transmisión en internet en que pidió a los camioneros que paren las protestas que estaban paralizando las principales carreteras del país. Noticia Relacionada estandar No Lula comienza a trabajar en la transición de su Gobierno Verónica Goyzueta El objetivo del proyecto liderado por el economista y exministro de Lula, Aloizio Mercadante, es fortalecer las instituciones y dar más transparencia a las acciones del gobierno El silencio y el aislamiento de Bolsonaro desde su derrota viene siendo comentado por la prensa, criticado por aliados y se ha vuelto motivo de chistes y memes en las redes sociales, que bromean con posibilidades como que el presidente se fue a dormir, no trabaja, o está viendo televisión. La presidencia informó apenas que Bolsonaro se queja de un dolor en la pierna. Según algunos medios, se trataría de una erisipela, que no le permite ponerse pantalones. Ostracismo Según la columnista del diario ‘O Globo’, Bela Megale, miembros de la dirección de su Partido Liberal (PL), han llegado a un consenso de que «ya es hora» que el presidente «lama las heridas» y trabaje para ser la figura principal de figura de la oposición a Lula. La evaluación de esos políticos sería que si Bolsonaro no se mueve pronto, puede caer en el ostracismo y perder apoyos. Sus aliados evalúan que fue un error la ausencia de Bolsonaro en el G-20, que sería su última agenda internacional como presidente y habría sido un contrapunto a la presencia de Lula en la COP27. Mientras el cargo parece vacante, el electo Lula desfila en Egipto como un importante líder. Lula se encontró con el secretario general de ONU, António Guterres , con representantes de los Gobiernos de Noruega y Alemania, interesados en retomar sus inversiones por la preservación de la Amazonia. El sábado, Lula debe reunirse en Lisboa con el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Souza , y con el primer ministro, António Costa.