«Podía sentir a la gente durmiendo a mi alrededor. Me di cuenta de que lo que pensaba que eran personas durmiendo a mi alrededor eran en realidad cadáveres. Me desperté y estaba solo», son las palabras de hamdiya, de 14 años. Hamdiya es uno de los 42 migrantes etíopes entrevistados por Human Rights Watch (HRW) para elaborar su informe ‘Dispararon contra nosotros como la lluvia: Asesinatos masivos de migrantes etíopes en Arabia Saudí en la frontera con Yemen’ . A lo largo de 73 páginas, el organismo internacional acusa a los guardias fronterizos saudíes de abrir fuego y matar a cientos de migrantes que trataban de penetrar de manera ilegal al país desde Yemen, lo que constituye un «crimen contra la humanidad». Yemen es el punto de paso obligatorio para los migrantes que escapan desde el Cuerno de África, un viaje muy peligroso que cada año intentan unas 200.000 personas, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) . Los africanos que emprenden esta ruta tienen como objetivo final alcanzar alguno de los países del golfo Pérsico, pero para ello deben superar antes los fuertes vientos que azotan al Océano Índico estos días y cruzar luego un país como Yemen, sumido en una guerra con los saudíes desde 2015. Este drama migratorio se suma al que se vive cada día en aguas del Mediterráneo. El informe de HRW se publica en un momento en el que el reino ocupa los titulares de la prensa mundial gracias a los millonarios fichajes de su liga de fútbol y sus responsables piden que estos millones «no desvíen la atención sobre esos crímenes». En opinión de Nadia Hardman, encargada de la investigación, «esos asesinatos serían un crimen contra la humanidad si se cometieron como parte de una política del gobierno saudí de asesinar a inmigrantes». Noticia Relacionada estandar No Guardia Civil y Gendarmería Real de Marruecos recuperan las patrullas mixtas para combatir la inmigración ABC Retoman su actividad tras ser interrumpidas en 2020 a causa de la pandemia por el Covid-19 La investigación se ha desarrollado entre marzo de 2022 y junio de 2023, unos meses en los que se ha producido «una escalada deliberada tanto en la cantidad como en la forma de los asesinatos selectivos». Se trata de una zona de complicado acceso, pero tras las entrevistas y el estudio de vídeos y de imágenes vía satélite, los investigadores concluyen que «los guardias fronterizos saudíes han usado armas explosivas para matar a muchos migrantes, y dispararon a otros a corta distancia, incluidas muchas mujeres y niños, en un patrón generalizado y sistemático de ataques». El informe denuncia también el papel de los rebeldes hutíes , que gobiernan el país y tienen una cooperación total con las mafias que organizan la ruta. Hace dos años la grave de la situación de los migrantes africanos salió a la luz tras el incendio de un centro de detención de Saná, en el que hubo decenas de muertos. Carta de la ONU Como recuerda la cadena BBC, este tipo de informes sobre asesinatos generalizados en la frontera saudí salieron a la luz por primera vez en octubre a través de una carta que varios expertos de la ONU dirigieron a las autoridades de Riad. En el texto destacaron «un patrón sistemático de asesinatos transfronterizos indiscriminados a gran escala, utilizando bombardeos de artillería y armas pequeñas disparadas por las fuerzas de seguridad saudíes contra los migrantes». Los saudíes respondieron que «con base en la información limitada proporcionada (…) las autoridades dentro del Reino no han descubierto información o evidencia para confirmar o corroborar las acusaciones».
