Carlos Alcaraz vuelve a levantar un trofeo. El español se impuso este martes a Jiri Lehecka por 7-6(4) y 6-4 en la final del ATP 500 de Tokio y puso fin a una espera de 227 días desde su último título, conquistado en Doha el pasado 21 de febrero. El murciano defendió con éxito la corona lograda en Japón en 2025 y sumó su tercer título de una temporada marcada por la lesión de muñeca que lo mantuvo cuatro meses y medio fuera de las pistas. RTVE.es
La final no pudo comenzar peor para Alcaraz. Lehecka ganó el sorteo, eligió restar y encontró premio de inmediato. El checo se colocó con tres bolas de rotura en el primer juego y, aunque el español salvó las dos primeras, no pudo escapar de la tercera. Lehecka confirmó después el break en blanco y se marchó 0-2 antes de elevar la ventaja hasta el 1-3. El número tres mundial había entrado frío y su rival, especialmente agresivo con la derecha, no necesitó invitación alguna para tomar el mando.
Alcaraz tardó, pero despertó. Primero aseguró sus siguientes turnos de saque y después comenzó a hacer trabajar de verdad a Lehecka al resto. Con 2-3 llegó el juego que cambió la primera manga: cinco iguales, tres oportunidades de rotura y una larga batalla que terminó cayendo del lado español. El 3-3 devolvió el partido al punto de partida y, tras consolidar el break, Carlos se puso por delante por primera vez con 4-3. El País
A partir de ahí ya no hubo concesiones. Lehecka continuó encontrando puntos rápidos con su servicio y Alcaraz elevó mucho su nivel al saque. Ninguno cedió terreno hasta desembocar en un desempate que volvió a colocar al murciano contra las cuerdas. El checo abrió una ventaja de 4-2, pero ahí apareció el Alcaraz de los grandes momentos: encadenó cinco puntos consecutivos, pasó del 2-4 al 7-4 y se quedó con una primera manga que durante muchos minutos había tenido cuesta arriba. El País
El golpe fue duro para Lehecka y liberador para Alcaraz. El español afrontó el segundo set con mucha más seguridad y ya sin las dudas del inicio, mientras el checo intentó sostenerse apoyado en su servicio y en una derecha que había causado muchos problemas durante la primera hora. La diferencia estuvo esta vez en la capacidad del murciano para elevar el nivel cuando apareció la oportunidad.
Una sola rotura terminó decantando una segunda manga mucho menos accidentada que la primera. Alcaraz protegió su ventaja, no concedió al checo la posibilidad de repetir el golpe del inicio y cerró el parcial por 6-4 para volver a proclamarse campeón en el Ariake Coliseum. El partido confirmó, además, la superioridad del español en los momentos decisivos después de haber sobrevivido a un break inicial y a una desventaja de dos puntos en el desempate.
Tokio tiene un valor añadido en un 2026 especialmente complicado para Alcaraz. Después de comenzar el curso conquistando el Abierto de Australia y Doha, perdió la final de Montecarlo ante Jannik Sinner y posteriormente una lesión en la muñeca derecha lo obligó a detenerse durante cuatro meses y medio. No volvió hasta el US Open, donde alcanzó los cuartos de final. Japón ha terminado convirtiéndose en el lugar en el que cerró definitivamente ese largo paréntesis. ATP Tour
El triunfo eleva a 27 los títulos ATP de Alcaraz. Doha había supuesto el número 26 y Tokio amplía ahora una colección en la que el español, con solo 23 años, sigue acumulando registros. Además, encadena dos coronas consecutivas en el torneo japonés después de haber derrotado a Taylor Fritz por un doble 6-4 en la final de 2025. ATP Tour
Y hay otro dato que dimensiona el éxito: nadie conseguía ganar Tokio dos años consecutivos desde Pete Sampras en 1993 y 1994. Treinta y dos años después, Alcaraz repitió la hazaña. Llegó a Japón buscando recuperar sensaciones después de una temporada interrumpida por el físico y se marcha con algo bastante más importante: otro título, una defensa de corona y la confirmación de que vuelve a estar preparado para ganar. @mundiario
