Xavi aprueba su primer examen con Países Bajos: invicto y líder

Xavi Hernández ya tiene una primera respuesta sobre el césped a todas las dudas que acompañaron su llegada a Países Bajos. Cuatro partidos después de asumir el banquillo de la Oranje, el técnico español continúa invicto, suma ocho puntos de doce posibles y ha colocado a su selección al frente del Grupo A2 de la Nations League.

El balance ofrece bastante más que los resultados. Países Bajos empató 1-1 ante Alemania en el estreno, ganó 1-2 en Serbia, levantó un 2-0 para empatar 2-2 en Grecia y volvió a superar a los serbios por 2-1 en Eindhoven. Dos victorias y dos empates en una concentración especialmente exigente que dejan a Xavi bien situado para alcanzar los cuartos de final.

La victoria del domingo ante Serbia cerró además el círculo de su primera ventana internacional. Países Bajos comenzó dominando, se adelantó por medio de Teun Koopmeiners, permitió el empate de Mihajlo Cvetkovic y terminó resolviendo el encuentro con Joshua Zirkzee. No fue una exhibición, pero sí otra prueba de que esta Oranje empieza a encontrar diferentes caminos para competir.

Ahí aparece probablemente la principal evolución respecto al Xavi que llegó al cargo. El técnico presentó su proyecto hablando de posesión, iniciativa y voluntad de jugar permanentemente en campo contrario. Su intención era devolver el balón a una selección que durante los últimos años había abrazado planteamientos bastante más pragmáticos. Apenas unas semanas después, el propio desarrollo de los partidos le ha obligado a ampliar el libreto.

Ante Serbia reconoció que Países Bajos quiso controlar el encuentro mediante la posesión, pero no pudo hacerlo durante buena parte del choque. La respuesta no fue insistir hasta morir con la misma idea. Xavi modificó la estructura, aceptó defender durante determinados momentos en bloque medio o bajo y encontró desde ahí la manera de recuperar el control. La Oranje que quería mandar exclusivamente con el balón empieza también a aprender a sobrevivir sin él.

El propio entrenador terminó satisfecho precisamente por eso. Considera que el equipo ya sabe dominar partidos de diferentes maneras y destacó especialmente la capacidad de sus jugadores para sufrir juntos. Xavi quiere construir una selección reconocible con la pelota, pero sus primeros cuatro encuentros han mostrado a un entrenador menos encorsetado tácticamente de lo que muchas veces se le reprochó durante su etapa en el Barcelona.

Tampoco todo funciona todavía. Países Bajos ha recibido goles en sus cuatro partidos con Xavi y acumula doce encuentros consecutivos sin dejar su portería a cero. El técnico admite que la defensa todavía necesita mejorar y que convertir al equipo en un bloque más difícil de superar será uno de los siguientes pasos de su proyecto.

La clasificación, al menos, concede tiempo para hacerlo desde una posición favorable. Países Bajos lidera el Grupo A2 con ocho puntos y afrontará en noviembre los dos últimos encuentros de esta primera fase: recibirá a Grecia en Ámsterdam y cerrará el calendario visitando a Alemania en Berlín. Dos partidos que decidirán definitivamente su presencia en los cuartos de final.

Xavi llegó prometiendo devolver a Países Bajos una identidad construida alrededor del balón. Su primer examen ha demostrado que quizá el avance más importante esté siendo otro: conseguir que la Oranje pueda ganar incluso cuando el partido no se parece al que había imaginado. Cuatro encuentros después, todavía no conoce la derrota y ya mira al resto del grupo desde arriba. @mundiario