José Mourinho empieza a recuperar el pulso competitivo tras la conclusión del exigente parón de selecciones de otoño. De acuerdo al diario As, el técnico portugués contempló este miércoles una sesión de trabajo con mucho más color en la Ciudad Deportiva de Valdebebas. La reincorporación progresiva de los futbolistas internacionales permite al preparador luso perfilar su mejor alineación para el choque del sábado 10 frente al Villarreal.
La visita del cuadro castellonense al Santiago Bernabéu no admite concesiones ni experimentos tácticos para el conjunto de Chamartín. Con el FC Barcelona situado a una distancia de seis puntos en la tabla liguera, el Real Madrid no puede permitirse más tropiezos en el torneo doméstico. Por ello, contar con el bloque titular casi al completo supone un respiro mayúsculo para el cuerpo técnico blanco.
La mejor noticia sobre el césped la protagonizó Kylian Mbappé, el elemento más determinante en los esquemas ofensivos del equipo merengue. Autor de ocho de las veinte dianas que acumula el Madrid en el presente curso, el atacante galo completó la totalidad del entrenamiento sin evidenciar secuelas. Las molestias que arrastraba en su rodilla izquierda han quedado atrás y su presencia en el once inicial del sábado está garantizada.
Junto a la estrella de Bondy, la sesión matinal confirmó el restablecimiento físico de Ibrahima Konaté y Aurélien Tchouaméni. El zaguero abandonó la concentración francesa por precaución médica, mientras que el mediocentro descansó en la capital al no viajar con el combinado dirigido por Zinedine Zidane. Ambos completaron los ejercicios con normalidad y apuntan directamente a la titularidad frente al Submarino Amarillo.
La jornada también marcó el regreso escalonado de Bernardo Silva, Eduardo Camavinga, Marc Cucurella, Espí, Arda Güler y Dean Huijsen. No obstante, el joven central hispano-neerlandés no podrá vestirse de corto este fin de semana debido a una sanción federativa que le obligará a ver el compromiso desde la grada del feudo madridista.
La enfermería blanca y el esperado regreso de Fede Valverde
El panorama en el eje de la zaga madridista obligará a una recomposición forzosa ante la baja confirmada de Raúl Asencio por lesión. Sin el concurso del canterano ni de Huijsen, la pareja de centrales estará formada previsiblemente por Antonio Rüdiger y Konaté. Aunque Éder Militão ya ha comenzado a ejercitarse con el grupo, el brasileño aún carece del ritmo competitivo indispensable para saltar de inicio.
La enfermería blanca mantiene actualmente a tres inquilinos de larga duración cuyo regreso no se vislumbra hasta principios de 2027. Además de Asencio, el extremo brasileño Rodrygo Goes y el lateral zurdo Ferland Mendy continúan quemando etapas en sus respectivos procesos de recuperación. Sus ausencias reducen las alternativas en las bandas, obligando al cuerpo técnico a dosificar minuciosamente los esfuerzos.
La nota positiva en el parte médico la aportó Federico Valverde, quien completó trabajo específico individualizado sobre el verde de la ciudad deportiva. El centrocampista charrúa evoluciona favorablemente del esguince de tobillo sufrido tras la dura entrada que le propinó Kang-in Lee en el derbi madrileño. Las sensaciones del futbolista son francamente positivas y el optimismo reina en el cuerpo médico.
En el cuerpo técnico confían plenamente en que el ‘Halcón’ se sume a la dinámica colectiva este mismo jueves junto al resto de sus compañeros. Si responde sin dolor a la exigencia del ensayo general, el volante uruguayo recibirá el alta médica a tiempo para entrar en la convocatoria y disfrutar de minutos en el trascendental duelo del fin de semana.
Con Mbappé al máximo de sus facultades físicas y Valverde a las puertas del regreso, Mourinho respira aliviado para iniciar el asalto a la cima liguera. El conjunto blanco buscará una victoria balsámica ante su afición para recortar distancias con la cabeza del campeonato y encarar con garantías el exigente maratón de partidos que avecina el otoño. @mundiario
