EN TU SEMANA.
Mensaje semanal del pastor Héctor Contreras.
Iglesia Metodista Libre, Inc La Senda.
PARA: EL GRAN SANTO DOMINGO . COM
II-Corintios 3:1 y 5:12.
El temor del Señor, equivalente al respeto y a la referencia adecuada, no es el temor aterrador que se vive ante una dictadura o un gobierno de manos duras. Nuestro Creador es Juez Justo.
Su justicia fortalece nuestra decisión para agradarle únicamente a Él. Motiva nuestros esfuerzos para ayudar a otros a confiar en Él.
Todos, en la mayoría de los casos conocemos que es la apariencia, lo ficticio o engañoso de ésta. Cuando yo era muchacho, en el trayecto de la carretera desde aquí a la ciudad de Azua, por la carretera Sánchez, después de cruzar lo que en ese entonces se le llamaba El Número.
Al bajar se inicia una gran recta de varios kilómetros hasta llegar a Azua. En el interior del autobús hacía un calor sofocante, agotador, a la distancia se podía ver como que llovía, esperaba ansioso llegar donde caía lo que yo creía era una gran lluvia, ¡vaya sorpresa! No era más que un espejismo físico formado por el mismo calor al chocar con el pavimento.
Esto se llama apariencia. Mucha gente vive de la apariencia, del qué dirán; en verdad, esto no es vivir, a esa forma de vida yo le llamo «afán».
¿Cuál debe ser nuestra actitud, cuál nuestra vivencia, testimonio, compromisos, deberes y obligaciones? ¿Tenemos la capacidad para aceptarnos tal como somos o simplemente tratamos de vivir a las alturas de las corrientes de amigos, vecinos o el mundo actual? Ustedes son sus propias cartas y por lo tanto, vivan conforme a los propósitos de Dios, que son eternos.
Es lo que nos dice la Biblia. Vivir de la apariencia nunca nos podría conducir a una vida plena, sino de afanes que nunca terminan. Les invito a ser lo que realmente deben ser en cuanto a su manera de vivir. No NOS afanemos por lo de los demás, sino por lo que en verdad somos.
¿Cómo debemos ser, cuál nuestro proceder? Mateo, en su Evangelio, 5:37 dice: «Sea vuestro hablar: si, si, no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede». Cuando Cristo pronunció estas palabras, hablaba sobre el significado del juramento.
Nuestro hablar y conducta, deben ser el sello de nuestra propia vida. Seamos hombres/mujeres creíbles de lo que somos en verdad.
Pablo, en su segunda carta a los Corintios escribió: «Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, que entre vosotros ha sido predicado por nosotros, por mí, Silvano y Timoteo, no ha sido si y no; más ha sido Si en Él; porque todas las promesas de Dios en Él es Sí, y en Él Amén, por medio de nosotros, para gloria de Dios», II-Corintios 1:19-20.
Mi intención con estas palabras, consiste en llevar a cada persona una motivación inspirada en la Palabra de Dios, la cual invita a levantarnos y a resplandecer, porque su gloria está en cada vida.
Tu vida, mi vida, nuestra vida, dice la misma Biblia, está escondida en Dios, Colosenses 3:3. Lo que somos en el hogar, debe ser en la escuela, la universidad, lugar donde laboramos, con los amigos y vecinos.
Es lo que Dios quiere para cada vida. Muchos aparentamos ser lo que no somos. Vivimos en una pompa de jabón, nos elevamos por los aires de la vanidad, del orgullo, de la apariencia, subimos y seguimos subiendo; al final, por las fuerzas del aire, los rayos solares que aumentan la temperatura admosférica caemos al suelo vueltos un montón de migajas desechables que nadie quiere ver ni tocar. Se tú mismo, se tú misma, porque sólo así podrás vencer en el mundo en que hoy vives. En Cristo Jesús somos más que vencedores.
Uno de los pasajes de la Biblia que más trato de enseñar a los miembros de la congregación que Dios me ha dado la oportunidad de dirigir dice: «De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas», II-Corintios 5:17. Es una cita que nos debe llevar a ser lo que debemos ser. Ser una nueva criatura nos eleva, nos conduce, nos motiva a ser hombres y mujeres conforme a los propósitos de Dios. Dios busca, Dios llama gente imperfecta, que entienda que le necesita para el nuevo nacimiento.