La presión regulatoria sobre la App Store de Apple suma un nuevo frente en China. Cuarenta y ocho desarrolladores del país han presentado una denuncia conjunta ante la Administración Estatal de Regulación del Mercado (SAMR) alegando que las comisiones de hasta el 25% constituyen un abuso de posición dominante.
La denuncia actual se suma a una larga historia de quejas que se remontan a 2017, cuando un bufete de Pekín llevó a Apple ante los tribunales por las tarifas y la eliminación arbitraria de apps. En 2021 un consumidor chino demandó a la compañía y, aunque un tribunal de Shanghái rechazó la reclamación en 2024, la insatisfacción no ha cesado. Apple intentó calmar los ánimos al reducir la comisión general del 30% al 25% en marzo de 2026, pero los desarrolladores consideran la medida insuficiente.
Claves de la operación
- Denuncia colectiva de 48 desarrolladores chinos ante la SAMR. Solicitan investigar y sancionar a Apple por imponer costes «injustos y excesivamente altos» a los creadores locales.
- Comisión estándar del 25% para apps de pago y compras in‑app. La tarifa bajó cinco puntos en marzo, pero las renovaciones de suscripción y el programa para pequeños desarrolladores se mantienen en el 12%. Los denunciantes exigen un recorte mayor o la apertura a tiendas de aplicaciones externas.
- La presión internacional sirve de espejo. Brasil, Japón y la Unión Europea ya han forzado ajustes en las comisiones y en la distribución de apps, y los reclamantes chinos utilizan esos precedentes como argumento ante la SAMR.
La ofensiva de los desarrolladores chinos contra el ‘impuesto Apple’
La carta abierta enviada a la SAMR recoge el malestar de un colectivo que ve en las tarifas de la App Store una barrera que asfixia sus márgenes. La comisión del 25% sobre cada transacción supone un lastre para las empresas locales, especialmente en un mercado donde el ecosistema de iOS representa una porción creciente del negocio digital. Los firmantes acusan a Apple de no haber cumplido la promesa de ofrecer a China la tarifa más baja del mundo y piden al regulador que investigue y multe a la multinacional.
Desde el otro lado, la compañía de Cupertino defiende que la App Store genera oportunidades económicas enormes: el ecosistema chino aportó 562.000 millones de dólares de los 1,4 billones facturados por los desarrolladores en 2025. Sin embargo, la mayoría de los desarrolladores considera que ese pastel no se reparte de forma equitativa y que la posición dominante de Apple le permite dictar condiciones que serían impensables en un mercado abierto.
Brasil, Japón y la UE: la senda de concesiones que aviva las demandas
Los ajustes que Apple ha aplicado en otras jurisdicciones refuerzan la demanda china. La semana pasada, la empresa anunció en Brasil una rebaja de las comisiones a entre el 10% y el 21% por transacción, más un 5% por el procesamiento del pago, y permitió la distribución de apps iOS a través de tiendas externas con una tarifa del 5%. En Japón se cerraron cambios similares a finales de 2025, y en la Unión Europea la Ley de Mercados Digitales (DMA) obligó a Apple a autorizar los mercados alternativos de aplicaciones, lo que reduce la comisión efectiva de la App Store hasta un 5% en la práctica.
Los desarrolladores chinos señalan exactamente ese camino: permitir tiendas de terceros en China empujaría la tarifa de Apple al 5%, un recorte drástico que, según sus cálculos, reactivaría la competencia y aliviaría los costes de cientos de estudios locales. «Si Brasil y la UE pueden lograrlo, China también debería», repiten en la carta a la SAMR.
Los desarrolladores chinos ven en el ejemplo brasileño la prueba de que la presión regulatoria puede doblar una política de comisiones que parecía inmutable.
La batalla global por la App Store y el riesgo reputacional en China
El conflicto chino no es una anécdota aislada. Apple ha recibido multas por 500 millones de euros en la UE por infringir la DMA y, en Estados Unidos, la sentencia del caso Epic Games le obliga a permitir enlaces de pago externos desde las apps. Las cesiones en Brasil y Japón demuestran que la compañía está dispuesta a mover ficha cuando el regulador aprieta, pero China tiene sus propias reglas.
El gobierno chino ha mostrado en los últimos años una actitud firme frente a las grandes tecnológicas extranjeras, pero también cuida su ecosistema digital autóctono. Forzar la apertura de la App Store a tiendas de terceros implicaría ceder control sobre la seguridad y la monetización de las apps, un escenario que Pekín podría no ver con buenos ojos si las alternativas no son empresas locales. Por eso, el desenlace más probable es que Apple ofrezca una tarifa similar a la brasileña —del 10% al 21%— sin renunciar al monopolio de la distribución, lo que podría ser suficiente para que la SAMR archive la denuncia.
Ningún analista se atreve a vaticinar plazos. Lo que sí está claro es que la oleada regulatoria global ha llegado a China y que la App Store tendrá que seguir negociando comisión a comisión. Quienes mejor conozcan las entretelas del regulador chino dicen que la SAMR no dejará pasar la oportunidad de marcar territorio sin necesidad de legislar: bastaría con una resolución que ponga cifras sobre la mesa.
La entrada Apple recibe denuncia antitrust en China por comisiones del 25% en la App Store aparece primero en Moncloa.
