al forzar el aterrizaje de un vuelo entre Grecia y Lituania para detener a un periodista opositor, en medio de las criticas contra Minsk por esta acción.
El portavoz del Ministerio de Exteriores bielorruso, Anatoli Glaz, ha dicho que «las normas de la seguridad aérea son una prioridad absoluta» y ha agregado que «no hay duda de que las acciones de las autoridades competentes fueron en línea con las normas internacionales establecidas».
«Bielorrusia siempre ha actuado de forma responsable», ha manifestado, al tiempo que ha prometido «total transparencia» e incluso «aceptar expertos y mostrar todos los materiales» para disipar cualquier duda sobre la actuación de Minsk, según unas declaraciones publicadas por el Ministerio de Exteriores bielorruso en su página web.
En este sentido, Glaz ha criticado las declaraciones «abiertamente belicosas» por parte de algunos países y que la situación «es politizada de forma deliberada». En su opinión, «no hay un deseo aparente de entenderla de forma objetiva».
Glaz ha reconocido que los pasajeros del vuelo sufrieron «inconvenientes» por el aterrizaje forzoso, si bien ha hecho hincapié en que «hay que analizarlo con tranquilidad y esperar a las conclusiones de expertos competentes».
Respuesta internacional
El desvío del avión fue condenado rotundamente en Europa: la jefa de la UE, Ursula von der Leyen, lo calificó de «indignante e ilegal», Polonia denunció «un acto de terrorismo de Estado» y Francia pidió una «respuesta fuerte y unida». Adina Valean, comisaria europea de Transporte, expresó en la red social de ‘Twitter’: «Este es un incidente sin precedentes, la Unión Europea no aceptará que los pasajeros de las compañías aéreas de la UE corran peligro».<blockquote class=»twitter-tweet»><p lang=»en» dir=»ltr»>Carefully monitoring the situation in Minsk: passengers safety & security always comes first. <br><br>This is a unprecedented incident, will not accept that passengers on EU airlines are put in harm’s way. <br><br>In touch with all the relevant international organisations. <a href=»https://t.co/xRVNBTd4Oc»>https://t.co/xRVNBTd4Oc</a></p>— Adina Valean (@AdinaValean) <a href=»https://twitter.com/AdinaValean/status/1396504758266077190?ref_src=twsrc%5Etfw»>May 23, 2021</a></blockquote> <script async src=»https://platform.twitter.com/widgets.js» charset=»utf-8″></script>
La OTAN exigió una investigación sobre el «grave y peligroso incidente», mientras que el Secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, lo calificó de «impactante» por poner en peligro «la vida de más de 120 pasajeros, entre ellos ciudadanos estadounidenses».
Sin embargo, Rusia, la principal aliada de Bielorrusia, mostró poca preocupación y la portavoz del ministerio de Exteriores, María Zajárova, se burló de la indignación occidental.
«Nos sorprende que Occidente califique de ‘sorprendente’ el incidente en el espacio aéreo bielorruso», dijo Zajárova en ‘Facebook’, acusando a los occidentales de «secuestros, aterrizajes forzosos y detenciones ilegales».
La aerolínea regional ‘airBaltic’, con sede en Letonia, dijo el lunes que a partir de ahora evitará el espacio aéreo bielorruso.

