I-Corintios 1:26-31.
Antes, en este mismo capítulo Pablo escribió: “¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo?” I:20 y “Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres”, I:25. “La palabra de la cruz”. Existe un mutuo antagonismo entre la sabiduría de este mundo y la sabiduría de Dios, y el conflicto se manifiesta de manera suprema en la cruz de Cristo. Dios obra más sabiamente y de manera poderosa por vías directamente opuestas a las expectativas humanas. Aun cuando veían a Jesús en la cruz, los judíos pedían alguna señal de su poder, Mateo 27:40-43. Los griegos hicieron de la búsqueda de la sabiduría un fin carente de significado en sí mismo, como descubrió Pablo en Atenas, Hechos 17:21. “Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte”, I-Corintios 1:26-27. ¿Dónde está el sabio?, según el verso 20, descrito más arriba. El profundo abismo entre los caminos humanos y divinos se evidencia a lo largo de la historia de la humanidad, como se pone de manifiesto ésto: “Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, y desecharé el entendimiento de los entendidos”, I-Corintios 1:19, citando al profeta Isaías que escribió: “Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado; por tanto, he aquí que nuevamente excitaré yo la admiración de este pueblo con un prodigio grande y espantoso; porque perecerá la sabiduría de sus sabios, y se desvanecerá la inteligencia de sus atendidos”, Isaías 29:13-14.
¿Cuál es tu vocación? ¿Te crees estar por encima de todo, por entender que tu sabiduría sobrepasa a todas las demás personas por debajo de tí?.
Una evaluación de los convertidos en Corinto demuestra la mutua oposición entre la sabiduría humana y la divina. Sólo unos pocos procedían del mundo de
la cultura y las esferas sociales más sofisticadas. La esencia de la verdadera sabiduría reside en el conocimiento de los caminos y propósitos de Dios. Vivir en armonía con las realidades creadas por Dios. La sabiduría humana a la que Pablo se opone no es la del intelecto o la educación, sino que es la falsa independencia humana con respecto a Dios y la tendencia hacia la autosuficiencia. Dios rechaza la sabiduría humana a causa de su orgullo y la autoglorificación. La vida de santidad reclama de cada persona confiar plenamente en Dios para recibir sabiduría espiritual, rechazando la sabiduría del mundo. La santidad dedica tiempo y energía para conocer al Señor y escoge asociarse con otras personas ligadas al evangelio de Jesucristo, en lugar de dejar ser influenciado por los valores del mundo. Debemos reconocer que no existe dinámica espiritual en las meras habilidades humanas. También, debemos entender que Dios usa aquello que sin su presencia no tiene poder alguno.
“Y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor”, I-Corintios 1:28-31. “Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús”,Romanos 3:24. Según la declaración de estos versos significa ser declarados justos ante Dios. La Justificación es un término jurídico; representa la determinación divina de convertir todo mal en bien, su dádiva al culpable para remover toda condena, y justificarlo, incluyendo el retiro completo de los cargos en su contra. La Santificación es un símbolo tomado del templo y revela la necesidad de purificación. Supone ser renovados por el poder del Espíritu Santo, el cual hace posible una vida aceptable delante de Dios y nos conduce hacia nuestro perfeccionamiento final en su presencia. La Redención, mencionada en un contexto de esclavitud y endeudamiento, habla de libertad completa de todos los aspectos sobre el pecado, incluyendo la resurrección de nuestros cuerpos. Siendo hombres y mujeres inútiles a la luz de la Palabra de Dios, Él, sin importar nuestras debilidades, nuestra arrogancia y orgullo, nos convierte en gente que le ame y le sirva y al mismo tiempo nos hace personas dispuestas a perdonar y ser perdonadas. Personas en disposición de estar al servicio de Dios, porque para eso nos escogió, PARA SERVIR.
A muchas personas en diversas ocasiones les han dicho que en la vida no llegarían a ser nada; por familiares cercanos que les arengaba todo tipo de improperios negativos en contra suya. Para ellos ustedes son unos ineptos, ultrajados por otras personas que se sienten ser superiores a ustedes. ¡Tú no sirves! ¡Eres un don nadie! Cuando muchos los menosprecian, los ignoran y los miran con indiferencia; quiero decirte que para Dios tú eres un tesoro preciosísimo y Él te escoge, te llama hoy para hacer de tí, un hombre o una mujer conforme a los propósitos que nacen de su Trono de gloria. En mi caso, como ya escribí en un mensaje anterior, mis primeros años los pasé con mi abuela Rosa, “Ma”, huérfano de padre desde los 7 años de edad, mi madre trabajaba aquí en la ciudad y de vez en cuando nos visitaba. Yo, mis amadas y amados que hoy leen estas líneas, al momento de confesar a Jesucristo, cambiaron todos los parámetros que invadía mi ser interior; porque para nadie es un secreto que, en la mayoría de los casos, aceptamos ser con lo que los demás nos consideran. Sólo Dios nos puede transformar por el poder de la sangre de Cristo Jesus y el Espíritu Santo, creando en nosotros una nueva criatura, llevados ante el Altar de gracia y allí encontrar el oportuno socorro que viene de Dios.
Ahora mismo, en el nombre de Jesucristo, te animo a que te decidas por servir a Dios, confesando el nombre de Cristo como tu Salvador. El evangelio de Jesucristo hace la diferencia en cualquier persona. “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”, Lucas 19:10. Al anunciar el propósito de su misión, Jesús contraría las expectativas políticas de la gente.
Hay un testimonio que entiendo puede llevar a mucha gente a ser transformadas por el Poder de la Palabra de Dios. El mismo lo escribe una hermana de Indonesia. Qué es lo siguiente: “Años atrás, conocí a una niña que recogía latas vacías en la calle. Le gustaba escribir en papeles usados que colocaba dentro de las latas. La mayoría de la gente la ignoraba, y a menudo insultaban; la llamaban “la chica de las latas vacías”. Al crecer, ella recordó que cuando era niña la habían invitado a la iglesia y sintió que el Espíritu Santo la alentaba a asistir, de modo que allí fue. En ese lugar, escuchó la historia de un hombre marginado, mal vestido, que vivía en los sepulcros, poseído por demonios y considerado loco. Sin embargo, Jesús lo ayudó y el amor de Dios lo salvó y lo transformó. Para Jesús, todos tenemos un propósito. Del mismo modo, aun cuando la gente no respetaba a la niña y consideraba que no valía nada, Jesús la buscó, la amó y transformó su vida. Dios ha utilizado a la “niña de las latas vacías” para enseñar, escribir, construir casas de misión y predicar el gran amor de Dios”. “YO ERA ESA NIÑA”. Al final de su testimonio ella nos dice: “Aunque nos sintamos inútiles como latas vacías, descartadas y pisoteadas, podemos brillar con la luz de Jesús para gloria de Dios”. Sra. Linda Chandra, Banten, Indonesia. Revista El Aposento Alto, 18de Febrero, 2021, página 60. En esta hora, en este día y momento, deja que la Luz de Cristo brille en tu vida. Hoy es el mejor día para dejar tu pasado y enfocarte en la realidad de tu propia vida, dejando que la Gloria de Dios te ilumine.
Si estás herido, despreciado, subestimado y te sientes como nada, Dios te brinda la oportunidad de enmendar todo lo negativo que hayan podido ver las personas que te rodean y te miran como alguien insignificante, sin valor alguno para ellas. Al venir a sus pies por medio de Cristo, encontrarás una razón para ir mucho más allá de lo que estas personas ven en ti. Te recuerdo estas palabras: “¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”Romanos 8:31.
Dios nos bendiga grandemente en Cristo Jesús.
Pastor: Hector E. Contreras




