El vuelo FZ1073 de Flydubai, que cubría la ruta entre Dubái y Tel Aviv este miércoles 30 de septiembre, terminó aterrizando de emergencia en Tabuk, Arabia Saudí, después de un violento enfrentamiento dentro de la cabina. El avión transportaba a más de 170 personas y llegó a perder más de 14.000 pies de altitud durante el incidente. Los pasajeros resultaron ilesos, mientras que los dos pilotos fueron hospitalizados. Las autoridades saudíes mantienen detenido al copiloto señalado como presunto agresor.
1. ¿Qué ocurrió realmente dentro de la cabina?
Esta es la pregunta de la que parten todas las demás. Las informaciones disponibles apuntan a una pelea física entre el capitán y el copiloto, durante la cual el primero habría resultado herido. Testimonios de pasajeros describen posteriormente a ambos pilotos ensangrentados y una situación de enorme confusión. Israel sostiene que el copiloto intentó provocar deliberadamente el accidente, mientras que Flydubai ha pedido evitar conclusiones precipitadas hasta que avance la investigación. El motivo de la agresión sigue sin esclarecerse.
2. ¿El descenso fue intencionado?
Es probablemente la cuestión técnica más importante. Durante el enfrentamiento, el Boeing 737 MAX sufrió una caída extraordinariamente rápida: Reuters recoge testimonios y datos que sitúan la pérdida de altitud por encima de los 14.000 pies. Determinar si alguien ordenó deliberadamente ese descenso o si fue consecuencia de la lucha en la cabina será fundamental para establecer qué ocurrió. Las grabaciones de voz y los registradores de vuelo deberían convertirse ahora en piezas centrales de la investigación.
3. ¿Cómo consiguieron recuperar el control del avión?
La intervención dentro del aparato evitó que la emergencia fuese todavía mayor. Según la reconstrucción publicada hasta ahora, el capitán herido consiguió abrir la cabina antes de desplomarse y varias personas pudieron intervenir para reducir al presunto agresor. Además, viajaban a bordo otros pilotos de Flydubai que terminaron haciéndose cargo de los mandos y desviaron el avión hacia Tabuk, donde aterrizó sin víctimas entre los pasajeros.
4. ¿Cómo pudo producirse una agresión con un arma dentro de la cabina?
Aquí aparece uno de los mayores interrogantes de seguridad. Las primeras informaciones hablan de un objeto cortante, pero todavía no está establecido públicamente de dónde procedía ni cómo llegó a utilizarse. Entre las posibilidades examinadas figura que perteneciera al servicio de comidas o que se tratara de algún elemento disponible en la propia cabina. Precisamente por eso, establecer el origen del arma será importante para determinar si existió planificación previa o si la agresión comenzó de manera repentina.
5. ¿Fallaron los controles sobre el copiloto?
El incidente ha abierto inevitablemente otra investigación: cómo se evalúa a quienes pilotan vuelos internacionales hacia destinos considerados especialmente sensibles. Israel ha anunciado que reforzará las comprobaciones de seguridad sobre pilotos de compañías nacionales y extranjeras después del episodio. Los controles sobre profesionales de la aviación incluyen antecedentes y evaluaciones médicas y psicológicas, aunque los procedimientos y su aplicación pueden variar entre países y compañías. Por ahora, no existe información pública que permita afirmar que hubiera señales previas que anticipasen el comportamiento del copiloto.
El caso sigue teniendo más preguntas que respuestas. Falta establecer el motivo, reconstruir segundo a segundo lo ocurrido en la cabina y determinar si el brusco descenso respondió a una acción deliberada. Hasta que esos elementos sean esclarecidos, calificar definitivamente el episodio como atentado supondría adelantarse a una investigación todavía abierta. Lo que sí está confirmado es que una pelea entre quienes tenían el control de un avión con más de 170 personas a bordo desencadenó una emergencia excepcional y obligará a revisar cómo se protege el lugar más sensible de cualquier vuelo: la cabina. @mundiario
