Claves del Grupo F: Japón ya trata de tú a tú al fútbol europeo

El Grupo F dejó una clasificación bastante lógica, pero una lectura futbolística mucho más interesante. Países Bajos terminó primera, Japón avanzó como segunda, Suecia quedó tercera con opciones muy serias de seguir en el Mundial y Túnez cerró el grupo sin puntuar.

El orden puede parecer normal, pero el desarrollo confirmó algo que ya no puede tratarse como una sorpresa: Japón ha consolidado un modelo capaz de competir sin complejos frente a algunas de las mejores selecciones europeas.

Países Bajos hizo lo que se esperaba de una de las favoritas del grupo. Empezó empatando ante Japón, reaccionó con una goleada contundente frente a Suecia y cerró la fase de grupos con otra victoria amplia sobre Túnez. Siete puntos, diez goles a favor y el liderato.

La selección neerlandesa cumplió con autoridad, aunque el empate de la primera jornada también dejó claro que no iba a encontrar un camino tan cómodo como muchos podían imaginar.

Japón fue la gran protagonista del grupo. Empató con Países Bajos, goleó a Túnez y volvió a puntuar frente a Suecia para clasificarse sin conocer la derrota. Sin embargo, su mérito va mucho más allá de esta fase de grupos.

Ya en el Mundial de Qatar 2022 terminó primera en un grupo con España y Alemania, dejando fuera precisamente a los alemanes. Cuatro años después ha vuelto a confirmar que aquello no fue una casualidad. Su crecimiento es constante y también tiene una explicación evidente: 23 de los 26 futbolistas convocados juegan actualmente en ligas europeas, una muestra de cómo el fútbol japonés ha conseguido integrarse en la élite del continente.

Suecia tampoco firmó una mala fase de grupos. Superó con claridad a Túnez, empató frente a Japón y solo se vio claramente superada por Países Bajos. Precisamente esa goleada encajada ante la selección neerlandesa explica que terminara con una diferencia de goles neutra, un detalle que todavía puede ser importante mientras espera confirmar su clasificación como una de las mejores terceras. Más que un fracaso, el torneo de Suecia refleja el nivel de exigencia que encontró en un grupo con dos selecciones de gran nivel.

La última posición fue para Túnez, que nunca consiguió encontrar el rumbo del campeonato. La goleada sufrida ante Suecia en la primera jornada provocó incluso la destitución de Sabri Lamouchi, convirtiéndose en el primer seleccionador cesado durante este Mundial. Ni el cambio en el banquillo logró alterar la dinámica de una selección que perdió sus tres partidos y terminó encajando doce goles, una media de cuatro por encuentro.

El Grupo F confirmó el liderato esperado de Países Bajos, dejó a Suecia muy cerca de la siguiente ronda y evidenció las enormes dificultades de Túnez. Pero, sobre todo, volvió a confirmar una realidad que ya no admite discusión: Japón lleva varios años creciendo de forma constante y ha dejado de ser una selección capaz de sorprender a Europa para convertirse en un rival que compite con ella de igual a igual. @mundiario