Claves del Grupo D: Australia y Paraguay aprovecharon el desplome de Turquía

El Grupo D terminó siendo muy diferente de lo que muchos esperaban antes del inicio del Mundial. Estados Unidos confirmó su condición de favorita y acabó primera con autoridad, Australia firmó una sobresaliente fase de grupos para clasificarse como segunda, Paraguay reaccionó tras un mal comienzo y quedó bien posicionada para seguir en el torneo, mientras que Turquía protagonizó una de las mayores decepciones de esta fase de grupos de la Copa del Mundo.

Estados Unidos cumplió con su papel desde el primer día. Arrancó goleando a Paraguay, confirmó su clasificación venciendo a Australia y llegó a la última jornada con el liderato ya asegurado. La derrota frente a Turquía no alteró la clasificación ni empañó una fase de grupos muy seria, aunque sí dejó claro que el equipo bajó la intensidad cuando el objetivo principal ya estaba conseguido.

Australia fue, probablemente, la gran sorpresa positiva del grupo. La victoria frente a Turquía marcó el camino desde el principio y, pese a caer ante Estados Unidos, supo competir con madurez en el partido decisivo frente a Paraguay.

El empate sin goles fue suficiente para asegurar la segunda posición y confirmar el crecimiento de una selección que volvió a destacar por su orden, disciplina táctica y capacidad para competir en encuentros de máxima exigencia.

Paraguay protagonizó una reacción que pocos esperaban después de la primera jornada. El contundente 4-1 encajado ante Estados Unidos parecía dejar muy tocada a la selección sudamericana, pero el triunfo frente a Turquía cambió por completo su panorama.

En la última jornada firmó un empate que le permitió terminar con cuatro puntos, una cifra que suele ser suficiente para clasificarse como una de las mejores terceras, aunque todavía deberá esperar a que finalicen el resto de grupos para conocer su destino definitivo.

La gran decepción fue Turquía. Llegaba al Mundial con el cartel de aspirante a discutir el liderato a Estados Unidos, pero quedó eliminada tras perder sus dos primeros partidos. La victoria final ante la selección estadounidense solo sirvió para maquillar un torneo muy por debajo de las expectativas y llegó, además, frente a un rival que ya tenía asegurado el primer puesto del grupo. El buen fútbol mostrado durante algunos tramos nunca encontró continuidad ni se tradujo en resultados cuando realmente los necesitaba.

Más allá de la eliminación, Turquía dejó la sensación de haber desaprovechado una oportunidad importante. El talento de su plantilla hacía pensar en una selección capaz de competir por mucho más, pero la falta de eficacia en los momentos decisivos terminó condenándola demasiado pronto. El triunfo del último partido no cambia una realidad evidente: fue una de las grandes decepciones de la fase de grupos.

El Grupo D terminó premiando a las selecciones que mejor gestionaron sus momentos. Estados Unidos confirmó su superioridad desde la primera jornada, Australia firmó una fase de grupos muy sólida para hacerse con el segundo puesto y Paraguay supo rehacerse tras un mal debut para quedarse con muchas opciones de acceder a la siguiente eliminatoria.

Turquía, por el contrario, pasó de presentarse como una de las candidatas a pelear por la clasificación a despedirse en la fase de grupos, firmando un Mundial muy por debajo de las expectativas que había generado antes del torneo. @mundiario