El fútbol de selecciones ha registrado una de las anomalías estadísticas más asombrosas y de mayor impacto mediático de las últimas dos décadas. En la victoria a domicilio de Portugal frente a Noruega en el estadio Ullevaal de Oslo, correspondiente a la fase de grupos de la Nations League, Cristiano Ronaldo permaneció sentado en el banquillo durante la totalidad del compromiso. La estampa, capturada con insistencia por las cámaras de televisión, quebró una racha histórica de 6.678 días sin que el astro luso se quedase a cero en un choque por los puntos estando apto físicamente.
Para encontrar un antecedente idéntico en un torneo oficial donde el combinado ibérico estuviese disputando puntos o clasificaciones, cabe retroceder hasta el 15 de junio de 2008. Aquella lejana noche en la Eurocopa de Austria y Suiza, el entonces seleccionador Luiz Felipe Scolari optó por dar descanso a su máxima estrella frente a los helvéticos con el billete a cuartos de final ya garantizado en el bolsillo. Desde entonces, el 7 jamás había completado un duelo oficial desde la caseta sin mediar lesión alguna.
El morbo de la jornada se vio acentuado por los movimientos que se sucedieron a lo largo de la segunda mitad. Cristiano saltó a realizar ejercicios de calentamiento en la banda junto a varios de sus compañeros en el tramo definitivo del encuentro, alimentando la expectativa del público escandinavo por presenciar su ingreso. Sin embargo, el pitido final llegó sin que se produjera la sustitución, provocando que el veterano delantero enfilara el túnel de vestuarios con gesto adusto y sin participar en los aplausos hacia la grada visitante.
Lejos de escudarse en posibles sobrecargas musculares, el nuevo seleccionador portugués, Jorge Jesús, abordó la gestión de minutos con total naturalidad en sala de prensa. El preparador descartó de forma categórica cualquier contratiempo médico y aclaró que la suplencia respondió a una estricta lectura táctica del trámite competitivo: «No fue para protegerlo físicamente, porque estaba en condiciones de jugar todo el tiempo que yo quisiera».
El estratega luso reconoció que existía un acuerdo previo para que el astro disfrutara de la última media hora, pero el devenir del choque alteró los planes. El notable rendimiento ofrecido por Gonçalo Ramos, autor de un tanto y con otra diana anulada por posición antirreglamentaria, desaconsejó realizar variantes en la punta de ataque en un momento en que el equipo requería futbolistas de perfil más conservador para salvaguardar la ventaja en el marcador.
¿Quién fue el capitán en detrimento de CR7?
Aquí tienes el texto estructurado en tres párrafos bien equilibrados, corrigiendo los problemas de fluidez, el nombre del entrenador (de Jorge Jesús a Roberto Martínez) y eliminando las redundancias para darle un ritmo más periodístico:
Sin duda alguna, la decisión marca un precedente de enorme calado en la selección portuguesa. El seleccionador Jorge Jesús demuestra con hechos que no le tiembla el pulso a la hora de anteponer el colectivo al peso de las leyendas, incluso si eso significa dejar en el banquillo al jugador más condecorado del balompié luso en un escenario de máxima atención continental.
Paralelamente, el encuentro ha dejado claro que existe vida en Portugal más allá de su gran referente. La victoria a domicilio ante una dura Noruega, liderada por Erling Haaland, sirvió para confirmar que el equipo cuenta con argumentos tácticos y recursos suficientes para competir al máximo nivel sin depender exclusivamente de su gran figura.
A este cambio de paradigma se suma el factor del liderazgo sobre el terreno de juego. Con Rúben Dias asumiendo el brazalete de capitán y sosteniendo al equipo desde la zaga, la selección da un paso al frente en una transición generacional que parece marcar, de forma definitiva, el inicio de una nueva era.
La incertidumbre sobre el futuro: ¿jugará Cristiano ante Dinamarca?
El incombustible gen competitivo de Cristiano Ronaldo, intacto a sus 41 años, añade un componente extra de expectación de cara a la próxima cita del calendario internacional. La gestión de sus descansos y el encaje con la savia nueva del ataque representan uno de los mayores desafíos tácticos para un bloque que aspira a revalidar su hegemonía en el certamen europeo.
De todos modos, Jorge Jesús quiso quitar dramatismo a lo ocurrido en Oslo asegurando que CR7 no está, ni mucho menos, descartado: «Fue una decisión. No creí que fuera el momento ideal, necesitaba un jugador con características diferentes, pero eso no significa que esté descartado; al contrario. Quizás ahora, contra Dinamarca, juegue». @mundiario
