Dani Olmo, una baja sensible para el Clásico

El París Saint-Germain no ha sido el único perjudicado por las lesiones del duelo europeo del pasado martes. El Barcelona perdió a Dani Olmo en el minuto 27 tras un choque con Vitinha y las pruebas médicas confirmaron una lesión en el aductor izquierdo que lo mantendrá aproximadamente un mes de baja.

El futbolista de Terrassa se perderá el Clásico de este domingo y, previsiblemente, los siguientes encuentros ante Alavés, Aston Villa y Atlético de Madrid. Una ausencia que deja a Hansi Flick sin uno de sus centrocampistas más interesantes para atacar defensas replegadas.

José Mourinho pondrá el autobús en el Spotify Camp Nou. Todo apunta a que el portugués apostará por un Real Madrid replegado, con las líneas muy juntas y preparado para castigar al Barcelona al contragolpe. La mejoría con balón mostrada ante el Leipzig no cambia la naturaleza de un entrenador que, especialmente en las grandes citas, siempre ha priorizado la solidez defensiva sobre el protagonismo ofensivo.

En un partido de estas características, disponer de un futbolista como Dani Olmo puede ser diferencial. El egarense destaca especialmente por recibir entre líneas, jugar de espaldas a portería y encontrar soluciones en espacios reducidos, tres cualidades fundamentales para superar defensas organizadas.

No hablamos de un futbolista cuya importancia se mida exclusivamente por sus goles. Sus tres asistencias en La Liga, además de un tanto, reflejan parte de su contribución ofensiva, aunque su verdadero valor aparece muchas veces antes del último pase, cuando acelera una jugada aparentemente atascada.

A priori, Fermín López parte con ventaja para ocupar su posición, acompañando a Pedri y Rodri en el centro del campo. El andaluz ofrece una mayor agresividad atacando espacios y llegando desde segunda línea, aunque tampoco conviene infravalorar su capacidad creativa: acumula igualmente tres asistencias ligueras.

Raphinha y Gordon pueden resultar especialmente peligrosos cuando encuentran metros para correr, mientras que Lamine Yamal tiene recursos para generar ventajas prácticamente desde cualquier posición. Sin embargo, Olmo ofrece un perfil distinto, más asociativo y especialmente útil cuando el rival no concede espacios a su espalda.

La clave estará en cómo consiga el Barcelona mover la defensa madridista. Si Mourinho decide juntar líneas, Flick necesitará algo más que desmarques y velocidad: tendrá que encontrar jugadores capaces de recibir bajo presión, atraer rivales y filtrar pases hacia los espacios que aparezcan.

Pedri deberá asumir buena parte de esa responsabilidad, mientras que Fermín tendrá la oportunidad de demostrar que también puede interpretar ese fútbol entre líneas. Su participación ante el PSG, donde intervino en el gol de Xavi Espart y dispuso de ocasiones, demuestra que tiene argumentos para hacerlo.

La ausencia de Olmo no condena al Barça, pero sí le resta una variante ofensiva especialmente valiosa. Ante un Mourinho que sabe cómo incomodar a sus rivales, el problema no será únicamente encontrar espacios, sino saber qué hacer con el balón cuando esos espacios apenas existan. @mundiario