La relación entre el Atlético de Madrid y Julián Alvarez atraviesa un momento de máxima tensión institucional y deportiva. El delantero argentino escenificó el distanciamiento con la masa social rojiblanca al retirarse en solitario hacia el túnel de vestuarios tras el duelo ante el Villarreal. La escena confirmó la existencia de un conflicto de difícil resolución para la directiva colchonera.
Sin opciones de recalar en el FC Barcelona o en el Real Madrid, las alternativas del atacante para cambiar de aires se han reducido drásticamente. La cúpula del conjunto madrileño tampoco está dispuesta a ceder ante las pretensiones del futbolista sin recibir una compensación acorde a su valor. En este escenario, el Arsenal se perfila como la única entidad con capacidad para desbloquear el culebrón.
Sin embargo, de acuerdo a un artículo especial firmado por Aritz Gabilondo, la operación presenta complejidades financieras de enorme calado para las arcas del club londinense. El traspaso del delantero sudamericano exigiría una inversión mínima de ciento cincuenta millones de euros para convencer al Atlético. Históricamente, las entidades del campeonato inglés prefieren realizar grandes desembolsos dentro de su propio mercado nacional.
La tendencia del mercado británico demuestra una clara preferencia por las transacciones entre clubes de la Premier League. Durante la presente ventana de transferencias, los fichajes más costosos se han realizado dentro de las fronteras de las islas. Esta dinámica obedece a razones de rentabilidad económica y gestión de activos que condicionan las decisiones directivas.
El marco normativo británico incentiva las operaciones locales mediante atractivas exenciones en la fiscalidad corporativa. La amortización de los traspasos internos permite a las sociedades reducir de forma considerable el impuesto de sociedades anual. Además, las leyes vigentes facilitan la reinversión de las ganancias obtenidas sin afrontar pagos inmediatos por plusvalías.
El IVA deducible condiciona las grandes inversiones internacionales
El factor determinante en la ingeniería financiera de los clubes ingleses radica en la gestión del impuesto sobre el valor añadido. En las transacciones realizadas entre entidades británicas, el veinte por ciento aplicado en la operación resulta totalmente deducible y recuperable. Esta ventaja fiscal desaparece cuando las negociaciones se llevan a cabo con instituciones de ligas extranjeras.
Según informa Aritz Gabilondo, La política de contrataciones del Arsenal en las últimas temporadas refleja con fidelidad esta estrategia de contención fiscal. La dirección deportiva de los ‘gunners’ ha priorizado la llegada de futbolistas con experiencia en el fútbol local frente a las incorporaciones foráneas. Esta tendencia complica de forma notable que la entidad realice un esfuerzo económico inédito por el ariete colchonero.
El récord de gasto del conjunto londinense en el mercado español se sitúa en los setenta millones desembolsados en su día por Martín Zubimendi. Asimismo, la cifra más alta pagada por un club inglés a un equipo de la Liga española corresponde al traspaso de Kepa Arrizabalaga por ochenta millones. Estas cifras se encuentran muy alejadas de las pretensiones fijadas por la directiva rojiblanca.
Pese al músculo financiero de la escuadra británica, la operación por la estrella argentina requeriría romper todas las dinámicas contables del club. La viabilidad del traspaso parece lejana si las partes no acceden a flexibilizar sus posturas económicas iniciales. El margen de maniobra se agota mientras el cierre del mercado de fichajes se aproxima de forma inexorable.
El futuro de Julián permanece envuelto en un mar de incertidumbres tanto en Madrid como en Londres. El Atlético se enfrenta a la necesidad de gestionar la presencia de un activo descontento dentro de su plantilla. Por su parte, el Arsenal sopesa si el impacto deportivo del atacante justifica asumir el elevado coste fiscal de la transacción. @mundiario
