DIOS Y SUS ÁNGELES A NUESTRO FAVOR

Por: Héctor E. Contreras.

hector.contreras26@gmail.com

Salmo 91:10-11.

Sucedió esta misma semana, el lunes, 27 de diciembre, siendo aproximadamente las 6:10 de la tarde, mientras mi esposa Elena y yo estando en el aeropuerto esperábamos a nuestra hija Diana que regresaba desde USA y el vuelo se retrasó unos minutos. Invité a Elena para que fuéramos a tomar un café a la estación de combustibles que está a la salida del aeropuerto. En la estación no cabía una persona más y fue entonces que nos dirigimos más adelante y a unos 300 metros después de la estación, noté que desde el bonete del motor salía vapor. Detuve el vehículo y pude ver que una manguera se había despegado del radiador del motor. Traté de pegar la manguera, luego fui en busca de agua y cuando llegué al vehículo encontré que dos hombres se habían detenido a socorrer a Elena, ya que nuestro vehículo se había averiado. Uno de ellos se nos presentó como el dueño de uno de los Rent A Car y lugar de llamadas, el otro, un taxista de Baní que ya regresaba a su casa. Después de realizar varias obras para poder reparar la manguera, al final, el dueño del Rent A Car se marchó, ordenando a un joven que nos facilitara pegamentos y al despedirse, le digo mi nombre y me dice asombrado: ¿Qué usted es pastor? Y nos dice: Mire como estoy erizado de pies a cabeza; el otro, el taxista, también resultó ser cristiano de una congregación en su ciudad natal, Baní. ¡Dios es Bueno! ¡Buenísimo! 

Mis amados, Dios tiene cuidado de nosotros en cualquier circunstancia adversa que se nos presente. “Pues a sus ángeles mandará”, dice el inicio del verso 11 del Salmo 91, que encabeza este mensaje. Dios envió sus ángeles para ayudarnos a resolver el problema de la avería que había sufrido el motor de nuestro vehículo.

Al finalizar este año, cuando usted reciba este mensaje e inicie su lectura, ya estaremos dando inicio a lo que es año nuevo. El que finaliza, tal vez para algunos no haya sido el mejor año, para otros fue de grandes bendiciones y beneficios; pero, entiendo yo, en ambas situaciones, Dios ha estado con nosotros, porque también nos ha cuidado y sostenido durante todo el año que finaliza. Dios es bueno y para siempre es su misericordia y ésta, la misericordia de Dios, es la que nos permite ver y vivir un año más bajo su presencia y dirección.

“El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende. Gustad y ved que es bueno Jehová; Dichoso el hombre que confía en él. Pues nada falta a los que le temen”, Salmo 34:7-8. Cuando los asirios invadieron a Israel, al levantarse el siervo de Eliseo esa mañana, pudo ver cómo el ejército Sirio tenía sitiada la ciudad, exclamó: “¡Ah, señor mío! ¿qué haremos? y Eliseo le dijo: No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos. Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y carros de fuego alrededor de Eliseo”, II-Reyes 6:15-17. En este pasaje, Eliseo le enseñó a su siervo que, para creer lo imposible uno tiene primero que ver lo invisible. La oración es la clave para discernir las estrategias de nuestro adversario. También es la clave para superar el pánico del siervo de Eliseo y permitirle ver lo invisible. “El monte lleno de gente de a caballo, y carros de fuego alrededor de Eliseo”, fue lo que Dios hizo con Elena y yo cuando nos estacionamos con nuestro vehículo averiado. Dios envió dos ángeles suyos para ayudarnos a resolver aquella situación, ya que Diana había llegado y en pocos minutos estaría en espera nuestra. ¡Bendito sea Dios por siempre! Dios puede revertir lo que hoy, al finalizar el año te atormenta y entras en pánico y te dice: “Más son los que están contigo que los que están con ellos”. Fortalécete en Dios, confía y espera en él. 

“No te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada. Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos”, Salmo 91:10-11. El verso 10 nos promete protección de las enfermedades como una bendición de lo que es la vida redimida por medio de la sangre del Cordero de Dios, Jesucristo. En el verso 11, nos habla de ángeles que nos guardan. El verso 4 de este mismo salmo nos dice que Dios nos cubrirá con sus plumas y debajo de sus alas estaremos seguros. “alas”. Es muy posible que Dios no tenga plumas ni tampoco alas; sin embargo, algunos han sugerido que estas alas y plumas se refieren a las de nuestros ángeles guardianes, los cuales nos cubren y protegen en los momentos difíciles que se nos presentan.

Cuando el Señor ordenó a Felipe levantarse e ir hacia el sur porque había un hombre temeroso de Dios que iba de viaje y en su viaje leía la biblia, fue por medio de un ángel que Dios le dijo a Felipe lo que debía hacer. Es lo que nos dice el siguiente verso: “Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y vé hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual es desierto”, Hechos 8:26. Aquí la aparición es de un ángel mensajero que llega hasta Felipe con la finalidad de llegar hasta un hombre temeroso de Dios, pero que no conocía nada de la palabra. Más adelante, en el capítulo 10 del libro de los hechos de los apóstoles, también encontramos a un hombre que mientras oraba en su hogar, se le presentó un ángel del Señor y le habló sobre mandar a buscar a Pedro, quien se encontraba a cierta distancia, porque había necesidad de que Cornelio escuchara la palabra de Dios por medio de su siervo Pedro, porque siendo un gentil, temía a Dios y se hacía necesario que éste, junto a sus servidores escucharan las palabras que el apóstol les llevaría. Ha finalizado el año 2021, todo lo que encerró promesas y propósitos, quedó atrás. Vamos a enfocarnos en lo que viene. Que el año 2022 sea de bendición abundante del Señor para cada familia de nuestra amada tierra dominicana y también para todos los que están en latitudes diferentes a las nuestras, pero que tienen la oportunidad de leer estas líneas. 

Dios les bendiga en abundancia ahora y siempre. Que su gracia los cubra y su ángel acampe en cada vida ahora y siempre.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here