Fue ver caer el balón tras el control fallido de Mbappé y ahí apareció Vinicius Júnior para ajustar un disparo con la derecha y batir a Odysseas. Ese tanto, único del partido ante el Sevilla, lo elevó al puesto 13 de máximos goleadores históricos del Real Madrid con 128 goles, superando a Fernando Hierro (127).
En una temporada complicada para los blancos, el brasileño se ha convertido en líder indiscutible desde la llegada de Álvaro Arbeloa al banquillo el 12 de enero. Con él suma 16 goles en 26 partidos, pasando de marcar cada 328 minutos a hacerlo cada 139. “El trabajo es lo que te hace llegar a lo más alto”, afirmó Vini tras su nueva marca.
El brasileño se ha unido al selecto club de madridistas que han marcado 20 goles o más durante cinco temporadas consecutivas, junto a nombres legendarios como Di Stéfano, Puskas, Hugo Sánchez, Raúl, Cristiano Ronaldo y Benzema. Con 22 goles y 11 asistencias esta campaña, ha participado en 33 tantos, igualando sus registros de 2021-22 y 2024-25.
Su mejor curso fue el 2023-24, con 24 goles. Ahora, un hipotético hat-trick ante el Athletic le permitiría firmar su temporada más goleadora y alcanzar a Míchel (131 goles), lo que añadiría más morbo a su escalada histórica.
Factor Arbeloa: el gran aliado de Vini
La llegada de Arbeloa fue clave. El técnico le devolvió protagonismo y confianza, y Vinicius respondió con compromiso total: titular en 24 de los 26 partidos de su era y completando 21 de ellos. Solo se perdió Mestalla por sanción.
El propio entrenador lo definió como “un líder nato, el compañero al que todos quieren. Nos ha dado dos Champions, que nadie lo olvide”. Palabras que reflejan la importancia del brasileño en el vestuario y en el campo.
Vinicius no solo suma goles, también liderazgo. Ha tirado del carro en los momentos más difíciles y se ha convertido en símbolo de entrega y madridismo. Su evolución lo coloca ya entre los grandes nombres de la historia blanca.
Mientras el Madrid busca reconstruirse, Vinicius sigue escribiendo capítulos dorados. Con apenas 25 años, su techo parece aún lejano y cada partido lo acerca más al Olimpo de Chamartín. @mundiario
