Nunca, desde que comenzara la llamada ‘guerra contra el terrorismo’, ha tenido Estados Unidos tan poco arraigo militar en Oriente Próximo y en Asia Central. Del pico de casi 300.000 soldados en el cénit de las guerras de Afganistán e Irak a los poco más de 35.000 de hoy en día. Ahora, con dos presidencias consecutivas, la de Donald Trump y Joe Biden , que prometieron un repliegue definitivo tras décadas de expansionismo militar, el Pentágono se ha visto obligado a anunciar lo contrario: un inminente refuerzo ante la volatilidad de una región en llamas por las tensiones con Irán y sus numerosos aliados. De los más de 300 misiles y drones que Irán lanzó a Israel este pasado 13… Ver Más
