El tiroteo que se produjo en un bar de Roma durante una reunión de vecinos ha conmocionado a toda Italia, máxime cuando se ha sabido que una de las tres mujeres muertas era buena amiga de la primera ministra, Giorgia Meloni . El suceso se produjo cuando un hombre de mediana edad entró en la terraza donde estaban sentados los vecinos y se puso a disparar, hiriendo a cuatro personas más y dejando las tres víctimas mortales. El tirador, que ya ha sido detenido por la policía, era un hombre conflictivo para los demás miembros del condominio. Claudio Compiti, de 57 años , ya había sido objeto de varias denuncias a lo largo de los últimos meses , debido a su agresividad y constantes problemas para la convivencia. Hasta tal punto había llegado la tensión, que entre otros asuntos en la junta que acabó en tragedia estuvo él presente como tema de debate. « Hace año y medio lo denunciamos por amenazas , aunque nadie nos hizo caso para contar nuestra historia», se lamentaba una de las vecinas que, afortunadamente, salió ilesa del tiroteo. «Se había vuelto agresivo y hasta obsceno, andaba semidesnudo incluso cuando había niños delante», relata en una entrevista . Noticias Relacionadas estandar No Una junta de vecinos en Roma acaba con tres muertos y varios heridos graves en un tiroteo Europa Press estandar No Giorgia Meloni llora a su amiga asesinada en el tiroteo en una junta de vecinos en Roma D. S. C El motivo por el que decidió llevar una pistola Glock del calibre .45 y liarse a tiros era tan mundano como excesivo: no quería pagar las cuotas que le correspondían. Sin embargo, eso no explica sucesos como el que pone de ejemplo en la misma entrevista para el ‘Corriere’ otro de los vecinos. «Para entender quién es, basta recordar un episodio del verano pasado: se había construido una cancha de voleibol para los niños, que un día accidentalmente pasaron cerca de su propiedad. Salió, amenazó con matarlos y los niños se asustaron mucho», ejemplifica. Lejos de considerarle una persona con problemas mentales, las personas que tuvieron que convivir con él le describen como «alguien totalmente lúcido, no un loco» . Además, ante el silencio de las autoridades en los meses previos y su inacción, han advertido que van a ir hasta el final, dispuestos a que la pena de cárcel sea la máxima posible. «Estamos conmocionados pero también muy decididos a ser escuchados», advierten.

