La lluvia volvió a hacer acto de presencia en el Spotify Camp Nou y, con ella, un nuevo recital de fútbol bajo la tormenta de un Barça desatado. El equipo azulgrana firmó una actuación memorable de la mano del capitán Raphinha, autor de tres goles, y de un inspiradísimo Joao Cancelo. A la fiesta realizadora se sumaron también Gabriel Jesús y Lamine Yamal, quien finalmente encontró su premio tras una noche de persistencia donde llegó a estrellar un balón en la madera y errar una pena máxima.
El duelo se convirtió en una auténtica exhibición torrencial desde los primeros compases del choque, respondiendo de forma clara a la política de rotaciones implantada por Hansi Flick. Dos de las novedades en la alineación, Joao Cancelo y Karim Adeyemi, asumieron el protagonismo para desarmar por completo la estructura defensiva del Racing de Santander. El carrilero portugués abrió el camino del triunfo en el minuto ocho con un disparo potente a la escuadra tras recibir un pase de Lamine Yamal.
La presión adelantada y el dinamismo en la circulación de balón permitieron al Barcelona generar un goteo constante de llegadas con Pedri actuando como canalizador en la medular. En el minuto 25, Raphinha amplió la ventaja desde el punto de penalti tras una falta cometida por Pedro. Pese a que el Racing logró acortar distancias por mediación de Maguette aprovechando una desatención en la zaga local, la respuesta azulgrana no se hizo esperar mediante un lanzamiento lejano de Cancelo desviado por Villalibre hacia su propia portería.
Antes de enfilar el camino hacia los vestuarios, Raphinha volvió a ver puerta culminando una rápida transición iniciada por Adeyemi y Dani Olmo para colocar el cuatro a uno provisional. El guardameta visitante, Julen Agirrezabala, evitó un castigo mayor antes del descanso gracias a varias intervenciones de mérito ante las acometidas del ataque culé.
Exhibición ofensiva de Adeyemi y recital en la segunda mitad
Tras la reanudación, la sustitución de Joan García por Wojciech Szczesny en la portería propició un desajuste que el conjunto cántabro no dejó pasar para recortar distancias mediante Zabiri. Sin embargo, la reacción del Barcelona resultó inmediata para sofocar cualquier atisbo de remontada por parte del cuadro visitante.
Karim Adeyemi volvió a encender las turbinas por el costado izquierdo para provocar un nuevo penalti que Raphinha se encargó de transformar, completando así su triplete personal en el minuto 68. La insistencia de las variantes ofensivas introducidas por el técnico alemán mantuvo el ritmo del encuentro en la recta final.
Gabriel Jesús se sumó a la nómina de realizadores rematando con rosca un centro medido de Lamine Yamal prácticamente en la primera pelota que tocó tras ingresar al terreno de juego. El punto final a la jornada festiva lo puso el propio Lamine Yamal, aprovechando un pase medido de Adeyemi tras una gran carrera individual del extremo alemán.
El triunfo reafirma las buenas sensaciones del bloque catalán en su feudo y consolida la progresión del proyecto deportivo en este tramo de la competición. El cuerpo técnico valora la aportación de la segunda unidad en un choque donde la afición disfrutó de un espectáculo de alto nivel.
El Racing de Santander, por su parte, acusó en exceso los espacios concedidos en campo propio ante la velocidad de los atacantes rivales. A pesar de mostrar intención de asociarse en tramos puntuales del partido, la contundencia del Barcelona terminó por decantar el resultado de forma inapelable. @mundiario
