El posible fichaje de Rodrigo Hernández por el FC Barcelona se ha convertido en el gran tema de conversación de la prensa británica. Los principales medios de comunicación de las islas siguen de cerca la operación que busca repatriar a LaLiga al capitán de la selección española en el Mundial 2026, quien milita en la Premier League desde su desembarco en 2019.
El diario Mirror Sport destapó en una llamativa portada que el Manchester City rechazó de forma tajante una primera propuesta azulgrana cercana a los 45 millones de euros. Desde la entidad británica han dejado claro que la única vía para que el futbolista de 30 años abandone el Etihad Stadium pasa por que Joan Laporta ponga sobre la mesa una cifra cercana a los 80 millones.
Sin duda, se trata de una inversión respetable que la directiva deberá examinar con lupa. Aunque se trate del MVP de la última Copa del Mundo y Balón de Oro 2024, la medular es un puesto donde el club cuenta con alternativas sólidas como Marc Bernal, Marc Casadó o el propio Pedri, a la espera del regreso de Frenkie de Jong tras una lesión que podría apartarlo del césped hasta un máximo de seis meses.
Además, como apunta el diario As, la operación total se dispararía hasta los 210 millones de euros al contabilizar el traspaso, las comisiones y la ficha del jugador durante su contrato. Una cifra mareante que obliga a la cúpula técnica a reflexionar sobre la conveniencia financiera de un movimiento de esta envergadura.
Ante este escenario, en Can Barça surge el debate de si es prioritario realizar semejante esfuerzo por un mediocentro o si conviene destinar ese margen a apuntalar la delantera. Opciones como lanzar una oferta de unos 150 millones al Atlético de Madrid por Julián Alvarez —o activar un plan B de garantías— ganan peso para cubrir definitivamente el vacío goleador que dejó la marcha de Robert Lewandowski.
¿Pedro Porro en lugar de Koundé?
Con el cierre del mercado de fichajes a la vuelta de la esquina, la actualidad del FC Barcelona abarca mucho más que la carpeta de Rodri Hernández. Una de las mayores patatas calientes sobre la mesa de Deco tiene como protagonista a Jules Koundé. Pese a tener contrato en vigor hasta 2030, el internacional francés cuenta con pretendientes de primer nivel, encabezados por un Arsenal que aprieta de forma decidida para cerrar su incorporación antes de la fecha límite.
El desmedido interés de Mikel Arteta por reclutar al central y lateral galo ha encendido las alarmas en la Ciudad Condal. Como reveló el periodista Gerard Romero en Jijantes, la dirección deportiva culé no se ha quedado de brazos cruzados y ya planifica activamente un plan de contingencia para cubrir una eventual baja en el carril derecho.
En esa lista de alternativas, el nombre que emerge con más fuerza es el de Pedro Porro. El internacional español se ha convertido en el gran objetivo para amortiguar la posible salida de Koundé, un movimiento estratégico que busca garantizar profundidad, recorrido y garantías tácticas de inmediato en el esquema azulgrana.
Sin embargo, acometer el fichaje del extremeño será una auténtica carrera de obstáculos. Diversas fuentes de la prensa británica y el diario As estiman que el Tottenham no traspasará a su carrilero por menos de 80 millones de euros. A pesar de la salida de Daniel Levy de la presidencia, el conjunto londinense conserva su histórica fama de negociador implacable a la hora de desprenderse de sus grandes estrellas.
En este complejo juego de ajedrez financiero y deportivo, la directiva del Barça afronta un dilema de altísimo voltaje: retener a un pilar consolidado o lanzarse a un traspaso millonario que rediseñe la defensa. La cuenta atrás ha comenzado y Deco sabe que cada movimiento dictará si el club sale reforzado de esta ventana o sumido en un arriesgado cambio de fichas a contra reloj. @mundiario
