La carrera presidencial brasileña ha tropezado con un episodio tan insólito como políticamente delicado. Flávio Bolsonaro, elegido por su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, como candidato del conservadurismo para intentar arrebatar la Presidencia a Luiz Inácio Lula da Silva, se encontró este jueves con un obstáculo inesperado, que el sistema informático del Tribunal Superior Electoral (TSE) no lo reconocía como militante del Partido Liberal (PL), la formación con la que concurre a las elecciones.
En los registros electorales, el senador aparecía afiliado a Missão, un pequeño partido de derechas y perfil liberal que también presenta candidato presidencial. El cambio figuraba fechado el pasado 12 de agosto y, aunque fue corregido posteriormente, impidió durante varias horas formalizar el registro de la candidatura de Bolsonaro dentro del plazo electoral.
El incidente ocurrió cuando quedaban apenas dos días para cerrar oficialmente la inscripción de las candidaturas y la campaña electoral comienza este domingo. Flávio Bolsonaro ha convertido además su candidatura en el principal proyecto de la derecha brasileña para las elecciones presidenciales de octubre, después de que su padre quedara fuera de la carrera presidencial por su inhabilitación.
La primera reacción de Flávio Bolsonaro fue política. El candidato denunció públicamente una supuesta falsificación de su afiliación y presentó el incidente como un intento de obstaculizar su candidatura. “Han falsificado mi afiliación política”, afirmó en un vídeo difundido en redes sociales. Bolsonaro añadió que el sistema trataría de impedir su candidatura “por todos los medios”, aunque aseguró que no conseguiría hacerlo.
La autoridad electoral brasileña ha ofrecido, sin embargo, una explicación diferente. El presidente del TSE, Kássio Nunes Marques, descartó inicialmente que se tratara de un ataque informático externo y señaló que la modificación había sido realizada utilizando credenciales vinculadas al propio partido Missão. El tribunal abrió una investigación para determinar quién efectuó la operación y con qué propósito. La afiliación de Bolsonaro al PL fue restablecida y el candidato pudo recuperar la vía administrativa necesaria para registrar su candidatura.
Un incidente que alimenta la tensión electoral
El TSE decidió además suspender temporalmente el procesamiento de nuevas afiliaciones partidarias en su sistema Filia, mientras se investigan posibles irregularidades. La medida no afecta directamente a los candidatos que concurrirán a las elecciones de octubre, ya que la afiliación exigida para participar en estos comicios debía estar formalizada desde abril. La corte electoral también detectó un intento de modificar la afiliación partidaria de Lula, aunque en este caso el cambio no llegó a hacerse efectivo.
El episodio llega en un momento especialmente sensible para Brasil. La campaña presidencial vuelve a enfrentar a dos bloques políticos profundamente polarizados y reproduce, con nuevos protagonistas familiares, la batalla que marcó buena parte de la política brasileña durante la última década.
Flávio Bolsonaro ha heredado el papel de principal candidato de la derecha después de que su padre lo señalara como su sucesor político. Su candidatura pretende convertir el apellido Bolsonaro en el vehículo para derrotar a Lula y devolver al bolsonarismo al Palacio de Planalto.
El bolsonarismo ha construido durante años buena parte de su discurso sobre la desconfianza hacia las instituciones electorales y, especialmente, hacia el sistema de voto electrónico brasileño. Aunque en esta ocasión el problema no afecta al mecanismo de votación, cualquier anomalía relacionada con los registros electorales puede ser utilizada para alimentar las sospechas sobre el funcionamiento de la Justicia electoral.
Missão niega haber provocado el cambio
El partido en el que apareció inscrito Bolsonaro también ha intervenido para intentar aclarar el episodio. Missão, cuya candidatura presidencial encabeza Renan Santos, sostiene que detectó previamente el intento de registrar a Bolsonaro como militante de la formación y que comunicó lo ocurrido al entorno del senador. El primogénito del expresidente aparecía formalmente integrado en un partido rival que precisamente trata de hacerse hueco por su derecha.
Missão compite además por un espacio electoral que se encuentra a la derecha del centro político tradicional y trata de captar especialmente a votantes jóvenes. Su candidato ronda el 4 % en algunos sondeos, muy lejos de Lula y de Flávio Bolsonaro, pero suficiente para introducir un tercer actor en un campo opositor cada vez más fragmentado.
La Justicia electoral ha terminado resolviendo el problema administrativo y Flávio Bolsonaro podrá registrar su candidatura por el Partido Liberal dentro del plazo establecido. La cuestión política, sin embargo, permanece abierta: determinar quién alteró su afiliación, por qué lo hizo y si se trató de una actuación deliberada o de una irregularidad cometida utilizando indebidamente las credenciales de Missão.
El caso recuerda además que no es la primera vez que una afiliación política aparece alterada en los sistemas electorales brasileños. Hace unos años, el propio Lula llegó a figurar como militante del Partido Liberal, la formación de los Bolsonaro. La investigación concluyó entonces que detrás de aquella modificación había un adolescente que no había conseguido piratear el sistema. @mundiario
