El Real Betis encontró algo más que tres puntos en Montilivi: recuperó a Isco Alarcón. Cinco meses después, el malagueño reapareció el día de su 34 cumpleaños y transformó el partido con su sola presencia, siendo decisivo en el 2-3 final ante el Girona FC.
El encuentro fue un intercambio constante de golpes, con Viktor Tsygankov y Marc Roca abriendo el marcador en una primera mitad caótica. El Betis y el Girona alternaron dominio en un duelo sin pausa, donde las transiciones y los errores marcaron el ritmo del juego.
Tras el descanso, el equipo de Manuel Pellegrini dio un paso adelante. Abde Ezzalzouli firmó el 1-2, pero el Girona reaccionó rápido con un penalti transformado por Azzedine Ounahi, manteniendo la incertidumbre hasta el tramo final.
Fue entonces cuando apareció Isco. En apenas minutos, el centrocampista aportó claridad, pausa y talento. De sus botas nació la jugada que terminó en el tanto decisivo de Rodrigo Riquelme, culminando una acción iniciada con su visión y ejecutada tras asistencia de Abde.
El Betis no solo gana un partido, gana un líder. La vuelta de Isco cambia el escenario de un equipo que llevaba semanas sin victorias y que ahora vuelve a creer en Europa. A veces, el fútbol se explica fácil: vuelve el talento, vuelve la victoria. @mundiario
