El Madrid y el riesgo de construir la defensa alrededor de Militao

El Real Madrid volvió a mirar con preocupación a Éder Militão. El central tuvo que abandonar el partido ante el Alavés en el tramo final de la primera mitad tras una acción ofensiva en la que, pese a conectar un remate al larguero, terminó pidiendo el cambio de inmediato.

La escena generó inquietud en el Santiago Bernabéu. Militão, que ya ha sufrido dos graves lesiones de rodilla en los últimos años, activó todas las alarmas al llevarse la mano a la pierna. Durante unos minutos, el temor a una recaída mayor fue evidente tanto en el banquillo como en la grada.

Sin embargo, las primeras exploraciones apuntan a un problema muscular en los isquiotibiales de la pierna izquierda. Un calambre que el propio jugador decidió no forzar, consciente de su historial reciente y con el horizonte del Mundial en mente. Aun así, será sometido a pruebas para descartar cualquier complicación.

¿El club puede fiarse en Militao como base de la defensa?

La baja obligó a un reajuste inmediato en la defensa: Aurélien Tchouaméni asumió el eje de urgencia antes de dar paso a Antonio Rüdiger. Una solución improvisada que expone la fragilidad actual de la zaga blanca.

Para el Madrid, el contratiempo supone otro golpe en una temporada marcada por la inestabilidad defensiva. Militao, recién reincorporado tras meses fuera, ve frenada de nuevo su continuidad, aunque la recaída parezca leve.

En definitiva, Florentino Pérez, junto al técnico que tome las riendas del banquillo del Bernabéu, tendrá que mover ficha: no queda de otra, el primer equipo necesita un central más que sea capaz de cubrir las espaldas del brasileño y de ofrecer garantías cuando las lesiones castiguen a piezas clave como Rüdiger, Huijsen o Asensio. @mundiario