El Celta busca resarcirse en Europa de su mal inicio liguero

El inicio liguero del Celta está muy lejos de lo esperado en Vigo. El conjunto de Claudio Giráldez solo sumó cuatro de los 18 puntos disputados y todavía no conoce la victoria después de seis encuentros, con cuatro empates y dos derrotas. Su decimoquinta posición no permite hablar todavía de una situación alarmante, pero las primeras dudas ya empiezan a aparecer.

El empate frente al Málaga en Balaídos volvió a dejar una sensación demasiado conocida. El Celta se adelantó mediante Ferran Jutglà, pero no consiguió cerrar el encuentro y terminó concediendo el 1-1 en el tramo final. Otro partido sin ganar y otra oportunidad perdida para cambiar una dinámica que se prolonga desde el comienzo del campeonato.

Sin gol

El principal problema está en el área contraria. Los celestes solo marcaron tres goles en seis partidos, una cifra especialmente pobre para un equipo construido para tener la pelota y jugar buena parte de los encuentros cerca del campo rival. Jutglà, Starfelt y Hugo Álvarez son los únicos que consiguieron ver portería hasta ahora.

La defensa, sin ser inexpugnable, tampoco explica por sí sola el mal comienzo. El Celta recibió seis goles, exactamente uno por encuentro. El desequilibrio aparece sobre todo arriba: mucha posesión y demasiados ataques que no terminan convirtiéndose en ocasiones claras. Giráldez necesita que su equipo acelere con mayor frecuencia y consiga transformar su dominio territorial en peligro real.

Europa como medicina

El cambio de competición puede convertirse ahora en una oportunidad. El Celta visita este miércoles al Omonia de Nicosia a las 18:45 horas en la primera jornada de la fase liga de la Europa League. El conjunto chipriota llega como campeón de su país y tuvo que superar las eliminatorias previas para alcanzar esta ronda.

Europa tampoco es territorio desconocido para este Celta. El equipo alcanzó los cuartos de final de la competición la pasada temporada antes de caer frente al Friburgo y aquella trayectoria continental fue una de las grandes noticias del curso. Recuperar parte de aquellas sensaciones serviría también para rebajar la tensión que empieza a acompañar al mal arranque liguero.

El calendario, además, convierte la visita a Nicosia en una oportunidad importante. Después llegarán rivales europeos de mucha mayor entidad, con Juventus, Celtic, Union Saint-Gilloise, Bournemouth o Marsella esperando en las siguientes jornadas. Empezar sumando tres puntos ante el Omonia evitaría afrontar esos encuentros con urgencias añadidas.

Y sin Aspas

Giráldez tendrá que hacerlo sin Iago Aspas. El capitán sufrió molestias durante los últimos minutos del empate ante el Málaga y el parte médico del club señala una posible rotura fibrilar en el recto anterior del muslo izquierdo. A falta de las pruebas definitivas, el Celta todavía no comunicó oficialmente cuánto tiempo permanecerá apartado de los terrenos de juego.

Su ausencia ante el Omonia está prácticamente descartada y todo apunta también a que no podrá estar frente al Racing de Santander el próximo sábado. Después habrá un parón competitivo hasta la visita al Elche del 11 de octubre, una ventana que puede facilitar su recuperación, aunque por ahora cualquier fecha de regreso debe considerarse una estimación y no un plazo confirmado por el club.

El Celta buscará en Europa las sensaciones que no encontró durante sus primeras semanas en liga. Una victoria en Nicosia no solucionaría todos sus problemas, pero sí serviría para quitar presión, recuperar confianza y recordar al equipo que hace apenas unos meses fue capaz de competir hasta los cuartos de final de este mismo torneo. Si la dinámica liguera continúa mucho más tiempo, lo que hoy solo inquieta en Balaídos empezará inevitablemente a preocupar. @mundiario