El Deportivo afronta su regreso a La Liga con una mezcla de alivio y preocupación. Después de varias semanas sin competición oficial, Antonio Hidalgo comienza a recuperar futbolistas para visitar este domingo a la Real Sociedad en Anoeta. Los internacionales ya están de vuelta y varios jugadores han superado sus molestias físicas, pero las lesiones de Pierre-Emerick Aubameyang, Marc Casadó y Zakaria Eddahchouri continúan condicionando los planes del técnico. El conjunto coruñés retomará la competición desde la séptima posición, con diez puntos y la necesidad de demostrar que el largo parón no ha frenado su buen inicio de temporada.
Las primeras noticias positivas llegaron el miércoles con las incorporaciones de Nsongo Bil y Bright Ede. El delantero camerunés completó el entrenamiento con normalidad después de participar en los tres compromisos de su selección, mientras que el central polaco únicamente realizó la activación colectiva antes de continuar su recuperación en el gimnasio. Ambos regresaron después de una exigente ventana internacional que también obligó a Hidalgo a trabajar durante varios días con numerosos futbolistas de la cantera.
La recuperación de efectivos se completó este jueves con los regresos de José María Giménez y Lucas Noubi. El uruguayo afrontó un importante desgaste físico y acumuló miles de kilómetros durante sus desplazamientos internacionales, mientras que el defensor belga disputó tres encuentros completos con su selección sub-21. Los cuatro internacionales vuelven a estar en dinámica del equipo, aunque el cuerpo técnico deberá gestionar las cargas de trabajo antes de decidir qué protagonismo tendrán frente al conjunto donostiarra.
Las buenas noticias también llegan desde la enfermería. Lorenzo Amatucci ha vuelto a entrenarse con sus compañeros después de superar los problemas físicos que le impidieron participar en los amistosos ante el Penafiel y el Oporto. Su regreso supone un alivio importante para el centro del campo, especialmente después de la grave lesión de Casadó. Adrià Altimira, Riki Rodríguez y Luismi Cruz también han recuperado la normalidad en los entrenamientos, ampliando considerablemente las alternativas de Hidalgo para afrontar el encuentro.
Sin embargo, el Deportivo sigue pagando un precio elevado por las lesiones sufridas durante las últimas semanas. Aubameyang continúa realizando trabajo personalizado después de su operación de menisco, mientras que Marc Casadó permanece de baja tras ser intervenido de una fractura de clavícula. A ellos se suma Zakaria Eddahchouri, operado de una lesión en la muñeca izquierda. Tres ausencias especialmente sensibles porque afectan a futbolistas llamados a desempeñar un papel importante durante la temporada.
La situación resulta particularmente delicada en ataque. Aubameyang había firmado un comienzo de campeonato extraordinario, con cuatro goles en las primeras cuatro jornadas, antes de sufrir los problemas físicos que terminaron obligándolo a pasar por el quirófano. La ausencia simultánea de Zakaria reduce todavía más las alternativas para ocupar la punta del ataque. Nsongo Bil aparece como una de las principales opciones para asumir esa responsabilidad, mientras que Kevin Sánchez, autor de un doblete en el amistoso contra el Penafiel, también ha aprovechado estas semanas para reivindicarse ante el entrenador.
En el centro del campo, la recuperación de Amatucci adquiere una importancia especial. La baja prolongada de Casadó obliga a Hidalgo a reorganizar una zona fundamental para el funcionamiento colectivo. Diego Villares, Mario Soriano y Riki Rodríguez ofrecen distintas posibilidades, pero la presencia del italiano permite recuperar equilibrio, capacidad de recuperación y criterio en la circulación. El técnico deberá decidir cómo distribuir las responsabilidades de una medular que necesita encontrar estabilidad sin uno de sus principales refuerzos estivales.
Pese a todas estas dificultades, el Deportivo llega a Anoeta con un argumento que invita al optimismo: es el equipo de Primera División que más tiempo lleva sin perder como visitante. Los blanquiazules acumulan diez desplazamientos consecutivos sin conocer la derrota en competición liguera, con cinco victorias y cinco empates desde febrero. Una trayectoria que comenzó durante la campaña del ascenso y que el equipo ha conseguido prolongar en su regreso a la máxima categoría. La Real Sociedad, octava con los mismos diez puntos que el Dépor, pondrá a prueba esa fortaleza lejos de Riazor. Los donostiarras también afrontan problemas físicos, entre ellos la lesión muscular de Jon Mikel Aramburu.
El encuentro del domingo, programado para las 16:15 horas, supondrá algo más que la vuelta a la competición después del parón. Será una oportunidad para comprobar hasta qué punto Hidalgo ha conseguido reajustar su equipo después de perder a varios futbolistas importantes. El Deportivo ha recuperado efectivos y dispone de más alternativas que hace apenas una semana, pero las bajas siguen siendo una realidad que condicionará sus decisiones. Anoeta medirá la capacidad de un equipo que ha demostrado saber competir y que ahora deberá hacerlo sin algunas de sus piezas más determinantes. @mundiario
