El Dépor vuelve a Primera con un punto y dos nombres: Auba y Leo Román

3.011 días después, el Deportivo volvió a disputar un partido de Primera División. Ocho años de espera terminaron en Riazor ante más de 29.000 deportivistas y con un empate que quizá supo a poco por haber llegado con ventaja al tramo final, pero que tampoco puede considerarse injusto por lo visto sobre el césped. El Dépor buscaba comenzar su regreso con una victoria y acabó sumando su primer punto.

El regreso a Primera, sin embargo, no tuvo en las gradas el recibimiento que cabría esperar después de ocho años de ausencia. Riazor estuvo mucho más tímido de lo habitual por el conflicto abierto entre el club y buena parte de la afición organizada. La Federación de Peñas, Riazor Blues y Old Faces mantuvieron su huelga de animación como protesta por las condiciones particulares impuestas a los abonados de Maratón Inferior, una grada que además se tiñó de naranja para visibilizar el desacuerdo. El silencio durante buena parte del encuentro dejó una imagen extraña en un estadio acostumbrado a empujar al equipo, aunque entre los minutos 40 y 45 los colectivos concentraron su protesta sonora para hacer todavía más visible un desencuentro que continúa sin resolverse.

El equipo de Antonio Hidalgo salió con intención de mandar. Presionó arriba, trató de instalarse cerca del área visitante y encontró algunos espacios durante los primeros minutos. Bil Nsongo obligó a Dituro a intervenir con un buen disparo y el Deportivo transmitía la sensación de poder hacer daño cada vez que conseguía acelerar. El problema fue que el Elche también avisó pronto y Leo Román tuvo que sacar una magnífica mano ante Affengruber cuando apenas habían transcurrido diez minutos.

La diferencia apareció en el minuto 21. Amatucci buscó en largo a Aubameyang y el gabonés hizo el resto: controló dentro del área y definió con la izquierda para batir a Dituro. Gol en su estreno oficial como deportivista y primer tanto del Dépor en Primera después de ocho años. Si había un futbolista llamado a asumir el peso ofensivo del nuevo proyecto, tardó poco más de veinte minutos en presentar sus credenciales.

Pero el gol cambió el partido en una dirección peligrosa para los blanquiazules. El Deportivo dejó progresivamente de mandar y el Elche empezó a acumular posesión, a mover al equipo de Hidalgo y a encontrar cada vez con mayor frecuencia a Ali Houary. Ya al descanso, los ilicitanos habían tenido un 62,7% del balón, aunque el Dépor había sabido defender su ventaja y amenazar cuando encontraba espacios.

La segunda parte confirmó la tendencia. El Elche salió mucho más decidido y llegó a acumular un 79% de posesión durante los primeros quince minutos de la reanudación. Al Deportivo le costó enormemente enlazar posesiones, salir de su propio campo y darle continuidad a cualquier ataque. La ventaja permanecía en el marcador, pero el partido se estaba jugando donde quería el conjunto visitante.

Y entonces apareció Leo Román. Si Aubameyang fue el mejor futbolista del Dépor en ataque, el guardameta fue directamente el gran responsable de que el equipo siguiese por delante. En el minuto 57 firmó una espectacular doble intervención: primero se hizo enorme ante Germán Valera y, acto seguido, metió una mano providencial para evitar el gol de Gonzalo Villar. Riazor terminó coreando su nombre.

El Deportivo todavía tuvo algún fogonazo. Asp Jensen rozó la escuadra nada más comenzar la segunda mitad y Aubameyang volvió a probar a Dituro en el minuto 66 con un disparo potente desde la frontal. Fueron, sin embargo, apariciones aisladas. Los cambios de Hidalgo no consiguieron modificar el escenario y el Elche continuó empujando mientras el Dépor trataba de proteger una ventaja cada vez más frágil.

Hasta que llegó lo que llevaba minutos anunciándose. Marc Aguado empató en el 76 con un remate de cabeza, justo después de una nueva acción a balón parado del conjunto ilicitano. Esta vez Leo Román no pudo hacer nada. El Deportivo había sobrevivido durante buena parte del segundo tiempo, pero terminó pagando su incapacidad para alejar al Elche de su área.

 

El 1-1 deja una sensación agridulce. Estar por delante durante más de cincuenta minutos invita a pensar en los dos puntos que se escaparon, pero el desarrollo del encuentro obliga también a reconocer que el Deportivo no hizo méritos suficientes para llevarse mucho más. El equipo compitió, tuvo a un Aubameyang decisivo y descubrió que en Leo Román puede tener uno de sus grandes seguros de vida, aunque también comprobó cuánto castiga Primera cuando se entrega la iniciativa durante demasiado tiempo.

Lo importante, después de ocho años, es que el Dépor ya está otra vez en Primera y ya tiene su primer punto. Queda muchísimo camino, margen para crecer y una categoría a la que habrá que adaptarse cuanto antes. La siguiente prueba llegará el próximo 24 de agosto frente al Málaga en La Rosaleda, donde los de Antonio Hidalgo buscarán la primera victoria de este nuevo capítulo en la élite. @mundiario